lunes 19/4/21

Archivo de la Nobleza profundiza en damas que entraron en espacios de hombres

La intención del Archivo de la Nobleza, con sede en Toledo, no es centrarse en los casos excepcionales o anecdóticos sino dar una visión de conjunto de las posibilidades que las damas nobles tuvieron a la hora de introducirse "en una serie de espacios de poder típicamente masculinos y de dar muestra de su autoridad y reputación en el plano social e intelectual"
La directora del Archivo Histórico de la Nobleza, que alberga documentación "espectacular", Arancha Lafuente - EFE/Ismael Herrero
La directora del Archivo Histórico de la Nobleza, Arancha Lafuente, en una imagen de archivo

El Archivo Histórico de la Nobleza propone, con motivo del Día de la Mujer, profundizar en las posibilidades que damas nobles tuvieron a la hora de introducirse en una serie de espacios de poder que, en su tiempo, eran exclusivamente masculinos y, con ello, dar muestra de su autoridad y reputación en el plano social e intelectual.

A través de las redes sociales, consultadas por Efe, el Archivo de la Nobleza invita a aproximarse a las fuentes documentales que se utilizaron en la exposición 'Mujer, nobleza y poder', que entre 2019 y 2020 dio a conocer secretos de la vida cotidiana, influencia en la política o proyección cultural de mujeres como Leonor de Guzmán o la princesa de Éboli.

Aquella exposición recogió 58 documentos, la mayoría de los cuales eran actos jurídicos concretos en los que ha quedado registrado el papel de las mujeres en situaciones en las que pudieron o se vieron obligadas a actuar de un modo que no sintonizaba con los estereotipos femeninos de su tiempo.

La intención del Archivo de la Nobleza, con sede en Toledo, no es centrarse en los casos excepcionales o anecdóticos sino dar una visión de conjunto de las posibilidades que las damas nobles tuvieron a la hora de introducirse "en una serie de espacios de poder típicamente masculinos y de dar muestra de su autoridad y reputación en el plano social e intelectual".

Algunas mujeres representadas, primero en la exposición y ahora en el estudio sobre las fuentes documentales utilizadas, son muy conocidas, como Ana Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli; Josefa Pimentel, condesa-duquesa de Benavente; Beatriz Galindo, La Latina, o Juana Pimentel, viuda del condestable Álvaro de Luna.

Sin embargo, otros documentos se refieren a mujeres que han recibido escasa o nula atención por parte los investigadores y que aparecen en ellos al frente de su casa y estados, administrando el capital material y simbólico de su linaje, desarrollando prácticas en los espacios de sociabilidad ilustrados, actuando como mecenas, filántropas, o desempeñando cargos palatinos en el entorno cortesano.

En el plano cultural, además del patrocinio que algunas mujeres de linaje desarrollaron, destacan otras que fueron pintoras, como lo atestiguan los diplomas que diversas academias de bellas artes otorgaron a Mariana de Waldstein, marquesa de Santa Cruz, que llegó a ser directora honoraria de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

O escritoras y traductoras, como es el caso de la marquesa de Tolosa, de quien el Archivo de la Nobleza conserva una licencia para la lectura de libros prohibidos por el Santo Oficio. 

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