Cuatro obras del Museo del Greco dialogan sobre la mujer en el arte

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Museo del Greco ha escogido cuatro piezas de su colección permanente y las va a exponer hasta junio para hacer un recorrido a través del tiempo y, además, evidenciar la heterogeneidad de la colección que reunió el fundador del Museo, el marqués de la Vega-Inclán
El Museo Greco dialoga a través de 4 piezas sobre la representación de la mujer
photo_camera El Museo Greco dialoga a través de cuatro piezas sobre la representación de la mujer

Una cabeza de Agripina en mármol del siglo I, un busto relicario en madera policromada del XVI y dos óleos, de Santa Bárbara del siglo XVIII y de una dama de finales del XIX o comienzos del XX son las cuatro piezas que el Museo del Greco ha elegido de sus almacenes para dialogar sobre las técnicas y estilos artísticos en la representación de la mujer.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Museo del Greco ha escogido cuatro piezas de su colección permanente y las va a exponer hasta junio para hacer un recorrido a través del tiempo y, además, evidenciar la heterogeneidad de la colección que reunió el fundador del Museo, el marqués de la Vega-Inclán.

Del siglo I se expone la cabeza en mármol de Agripina Minor, mujer de Claudio y madre de Nerón, que ejerció su poder en la sombra y que luces tres elementos de moda en el momento: el peinado con una hilera de rizos que bordean la frente hasta las sienes, el labio superior sin marcar en el centro y la curva de la ceja paralelo a la línea del ojo.

Este obra se realizó en Hispania, probablemente en la provincia Bética, según la información que ha publicado el Museo en su web, consultada por Efe.

Una segunda pieza es el busto relicario de una santa no identificada (1500-1600) en madera policromada, que representa una figura femenina de medio cuerpo vestida con túnica, manto anudado a un lado, un velo que le cubre la cabeza y el pelo recogido en forma de lazo sobre la frente, al gusto de la época.

Para su exhibición, este busto se ha sometido a un proceso previo de conservación-restauración.

El óleo sobre lienzo de Santa Bárbara (1650-1700) que también se expone es de producción sevillana, probablemente del círculo de Murillo ya que posee algunos rasgos suyos como la riqueza de ropa y joyas.

Esta pintura muestra un "profundo" conocimiento de la iconografía al representar a la santa con la torre de tres ventanas que alude a su firme creencia en la Santísima Trinidad y la palma que la identifica como mártir.

Y la cuarta obra, cronológicamente, es un retrato de dama en óleo sobre cartón (1881-1925) realizado por Benigno de la Vega-Inclán, marqués de la Vega-Inclán y fundador del Museo del Greco, quien intentó emular a sus pintores favoritos copiando sus obras.

En el caso de este cuadro, está pintado por ambas caras, de modo que en su anverso hay un detalle con el rostro de la Coronación de la Virgen de Velázquez y el reverso el retrato de una mujer sobre fondo neutro y con un atuendo acorde con la época del marqués, traje negro con cuello blanco y moño alto.

Se trata de "cuatro mujeres de mirada intensa que salen de los almacenes y a nadie dejarán indiferente", ha explicado el Museo. 

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