lunes 24/1/22

La pandemia golpea a las artes escénicas: su actividad cae casi a la mitad

El estudio concluye que el sector redujo su actividad prácticamente a la mitad en 2020 y las funciones en gran medida se están reprogramando este año ocupando el espacio de nuevas producciones que no han visto la luz
La Red de Artes Escénicas de Castilla-La Mancha programa 91 actuaciones en 62 localidades
La pandemia golpea a las artes escénicas: su actividad cae casi a la mitad

La pandemia causada por el coronavirus tuvo un importante impacto en las artes escénicas españolas durante el año pasado, con una reducción de su actividad del 48,4 por ciento en recintos y salas que, además, sufrieron una pérdida de ingresos en taquilla de unos 270 millones de euros.

El estudio, realizado por la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (FAETEDA) y que ha sido presentado este jueves en Valladolid en el IX Mercado de las Artes (Mercartes), se basa en una encuesta realizada a una muestra de dos centenares de salas y en los datos recogidos en la plataforma "Chivatos", en la que los recintos profesionales del país pueden colgar semana a semana sus datos de recaudación.

Se calcula que en España hay unas 1.700 salas profesionales de todo tipo de artes escénicas, pero solo unas 170 han facilitado sus datos de facturación en esta plataforma.

Con esta muestra, el estudio concluye que el sector redujo su actividad prácticamente a la mitad en 2020 y las funciones en gran medida se están reprogramando este año ocupando el espacio de nuevas producciones que no han visto la luz.

El impacto en la oferta (butacas disponibles) ha sido aún más elevado debido a las restricciones en los aforos y se redujo la oferta un 63 % respecto a 2019.

Teatros públicos y privados han hecho grandes esfuerzos por mantener su actividad y, en el caso de los públicos, el informe destaca su atención al sector, abriendo lo antes posible a pesar de obtener peores resultados económicos y de público.

En los teatros privados los esfuerzos se han centrado en la reprogramación y en ajustar los precios de las entradas.

Los recintos más afectados por la pandemia han sido los de mayores dimensiones, que han reducido su actividad y oferta en más proporción que las salas más pequeñas debido a unas mayores exigencias para hacer sostenible la actividad.

También las compañías y productoras de mayores dimensiones redujeron su actividad en mayor proporción, realizando únicamente el 45 % de las actuaciones que tenían previstas en 2020.

El informe calcula una reducción del 64 % de los ingresos de taquilla y del 60 % de las entradas en 2020 respecto a 2019.

Además, un 30% de los recintos encuestados afirman que disminuyeron los ingresos de otras fuentes habituales a causa de la pandemia, entre las que destaca la reducción de las aportaciones de las administraciones titulares en el caso de los recintos públicos.

A pesar de todos los condicionantes, el público ha respondido al esfuerzo de adaptación del sector. Las salas han registrado en 2020 una ocupación media ligeramente superior a la de 2019 (teniendo en cuenta las restricciones de aforo).

Las salas que han registrado peores resultados de ocupación destacan el miedo al contagio, las limitaciones de movilidad y, una peor experiencia en general como los principales motivos.

Se observan cambios en algunos perfiles y patrones de las audiencias: menor anticipación en la compra de entradas y reducción de la media de edad.

En materia laboral, el tejido resiste y los ERTEs han salvado el ecosistema cultural privado. El 67% de los recintos privados y el 52% de las compañías/productoras de mayores dimensiones aplicaron al menos un ERTE durante el 2020.

Las reducciones de jornada asociadas a los ERTE han sido de máximos entre el sector privado.

Los recintos privados que aplicaron algún ERTE redujeron en un 72% de media sus jornadas laborales durante el cierre obligatorio, porcentaje que se incrementa hasta el 96% entre las compañías/productoras.

"La pandemia provocó en 2020 una pérdida de actividad inaudita, siendo el sector escénico uno de los más afectados junto al turismo, la hostelería o el transporte aéreo de pasajeros", concluye el estudio.

Tras presentar el informe en el Foro Mercartes, Faeteda ha anunciado el Proyecto Niebla, cuyas reivindicaciones principales pasan por calificar a las empresas y profesionales del sector como de utilidad pública y de interés social y que las representaciones se consideren de servicio público.

El proyecto pide simplificar la contratación administrativa, bajar el IVA cultural, mejorar la financiación mediante la actualización de subvenciones, integrar las artes escénicas en los centros educativos, adecuar la normativa laboral y fiscal y abogar por la protección jurídica de los procesos de experimentación, creación y de transferencia de conocimiento no vinculados a la producción.

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