"La mirada oculta" revela en Hot Docs el trabajo de la fotógrafa Cristina García Rodero

La directora subrayó que fue la primera vez que ha sido proyectado fuera de España y que espera que el largometraje "transmita la idiosincrasia y el humor de Cristina"
Cristina García Rodero relata el "regalo de vida" de la fotografía en su nuevo libro
photo_camera En la imagen de archivo la fotógrafa castellanomanchega Cristina García Rodero

El estreno del documental 'Cristina García Rodero: La mirada oculta', de la directora Carlota Nelson, en el festival Hot Docs ha descubierto por primera vez a un público internacional el trabajo artístico y el proceso creativo de la icónica fotógrafa española.

En Toronto, Nelson reconoció en una entrevista con EFE que era un "honor" la proyección de su último filme en Hot Docs, el festival de documentales más importante de Norteamérica y uno de los principales del mundo y que concluye este domingo su 31 edición.

La directora subrayó que fue la primera vez que ha sido proyectado fuera de España y que espera que el largometraje "transmita la idiosincrasia y el humor de Cristina".

"¡Yo tenía un miedo! Bueno, quizás no miedo. Cristina me decía que le enseñara algo (de lo rodado). Y le fui enseñando poco a poco. Pero ella, que conocía mis trabajos anteriores, siempre me decía: 'Niña, haz lo que creas que tengas que hacer'", confesó la cineasta.

"Ella es muy perfeccionista. Y no está acostumbrada a estar delante de las cámaras. Era más que nada crítica con ella misma. Así que cuando ve la película, que la hemos visto juntas varias veces, ella está feliz cuando aparecen sus fotos pero cuando pasamos a ella dice que está fea", explicó.

Porque como señaló Nelson, 'La mirada oculta' no es un filme biográfico sobre un mito de la fotografía, "es una observación directa y a nivel de calle sobre su proceso artístico".

"Lo que quería transmitir era ese lado humano de Cristina, que es lo que a mí me atrae de ella. Conocí su trabajo mucho antes de conocerla a ella en persona. Y cuando la conocí en el festival 'Burning Man' (en Nevada), durmiendo sola en su coche, me pareció tan 'rock and roll'", dijo.

"Y cómo es capaz de hacer esas fotos pero luego sentarse, disfrutar de una cerveza y de unas gambas, contarte un chiste", continuó la realizadora.

Nelson salpica el documental con esos detalles de la humanidad de la fotógrafa que con su libro 'La España oculta' (1989), compuesto por 126 fotografías tomadas entre 1973 y 1988, "cambió la fotografía española", como señaló el periódico El País hace cinco años.

"Siempre me ha fascinado Cristina. Aparte de admirar su determinación y ese compromiso vital con su creación, está ese lado humano. El humor que tiene, que sea una persona tan campechana, que no predica, que habla desde un lugar muy cercano", añadió Nelson, que también reconoce su amistad desde hace años con la fotógrafa.

Nelson admitió que le hubiera gustado mostrar más de ese lado humano pero que la fotógrafa insistía en eliminar esas tomas.

"Ya llegó un momento en que dije, mira Cristina es que si sigo quitando cosas humanas tuyas es que se va a quedar en una exposición visual de tu obra y verte trabajar", explicó.

Un detalle del rodaje: Nelson tenía problemas para localizar a la fotógrafa entre las multitudes.

"Como se mueve a una velocidad de vértigo, tuve que emplear a los ingenieros de sonido como GPS humanos. Cuando la perdíamos, ellos, a través de lo que escuchaban por el micrófono inalámbrico que habíamos colocado a Cristina nos indicaban si estaba cerca de los tambores o del fuego", explicó con una sonrisa.

A sus 74 años, Cristina García Rodero "es una persona con ese sentido de urgencia, de que el tiempo se le va y que todavía tiene muchos proyectos que acaba", añadió.

Nelson terminó con una reflexión: "Gracias a ella y a su trabajo. Nuestras fiestas y las fiestas que ha fotografiado van perdurar en el tiempo. Y por eso le debemos mucho".

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