martes 7/12/21

La UCLM presenta un estudio de la historia arquitectónica de la ciudad de Cuenca en un libro

Se ha presentado en sociedad el libro 'Las Casas Colgadas y el Museo de Arte Abstracto', firmado por el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Pedro Miguel Ibáñez, y que pretende "contribuir a conocer mejor la historia de Cuenca"

La UCLM presenta un estudio de la historia arquitectónica de la ciudad de Cuenca en un libro
La UCLM presenta un estudio de la historia arquitectónica de la ciudad de Cuenca en un libro

Este viernes se ha presentado en sociedad el libro 'Las Casas Colgadas y el Museo de Arte Abstracto', firmado por el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Pedro Miguel Ibáñez, y que pretende "contribuir a conocer mejor la historia de Cuenca a través de su emblema urbano más representativo", según ha explicado el propio autor.

En rueda de prensa, que ha servido de presentación de la obra, Ibáñez ha agregado que su objetivo ha sido desarrollar una historia de las Casas Colgadas desde los orígenes "más remotos conocidos y documentados, mediados del siglo XV, hasta 1966, en que se abre al público el Museo de Arte Abstracto Español".

De las Casas Colgadas, ha admitido, "poco cabe decir en cuanto a su envergadura como arquitectura tradicional y doméstica", salvo que desde mediado el siglo XV estuvieron habitadas por familias "con peso y relevancia social en la ciudad, a pesar de las fachadas modestas que tenían" y que "no han sido casas reales ni han albergado al Ayuntamiento de la ciudad, nada de eso".

Unas casas con un "peso extraordinario como imagen de Cuenca" pero que, a su juicio, "han sido muy mal conocidas". "Hay toda una serie de errores y de lagunas que afectan a su historia", ha resuelto, para añadir que, no obstante, "sí se sabe de un personaje, el bachiller Gonzalo González de Cañamares, que las compra en 1481".

La primera parte del libro de Ibáñez, titulada 'Las antiguas Casas Colgadas. La lenta eclosión de un emblema arquitectónico (1469-1928) abarca desde que el bachiller Gonzalo González de Cañamares, canónigo de la Catedral, adquiere su propiedad en 1481, hasta el momento en que es demolida una parte de las instalaciones y se construyen los miradores de madera, obra de Fernando Alcántara, ya con las casas bajo titularidad del Ayuntamiento de Cuenca.

También se aborda el monumento desde el punto de vista iconográfico así como el debate cultural que llevó aparejada la demolición de parte de la casa de la bajada, lo que supuso, según Ibáñez, "trauma auténtico para la gente de la cultura de aquellos tiempos".

En la segunda parte, el autor se acerca a la figura y la obra de Fernando Alcántara, el arquitecto "decisivo" del proceso de transformación del conjunto, se refiere al nacimiento al papel de los arquitectos León Meler y Barja en la construcción del Museo de Arte Abstracto Español y desbarata "tópicos o errores" como que el Ayuntamiento "no sabía qué hacer con las casas hasta que vino Zóbel".

Por su parte, tanto la vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria, María Ángeles Zurilla, como el delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Tomás Godoy, han presentado la obra como "el primer evento cultural importante" en torno al vigésimo aniversario de la declaración de Cuenca como ciudad patrimonio.

Un trabajo de 400 páginas cuya lectura, según el concejal de Atención a las Personas, José María Martínez, aportará pinceladas en relación a un monumento "que desconocíamos en detalle" y que, a juicio del diputado de Cultural, Fran Domenech, "quizá menos necesita ser realzado como emblema principal de Cuenca" pero al que, ha vaticinado, la obra de Ibáñez "va a aportar mucho conocimiento".

En el mismo sentido, el gerente del Consorcio de la Ciudad de Cuenca, Daniel León, cuya familia ha aportado parte del material gráfico del libro, se ha mostrado emocionado porque, ha dicho, "estas cosas no tienen precio".

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