lunes 19/4/21

La alerta de calor se activará en la provincia cuando la máxima sea de 32

La Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, a través de sus Servicios Periféricos en Cuenca, ha puesto en marcha el Plan Regional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud cuyo principal objetivo es la prevención de daños a la salud provocados por el exceso de calor. Además cuenta con una Comisión de Seguimiento y Evaluación que vela por el cumplimiento de dicho Plan.

Este Plan establece las medidas necesarias para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas en nuestra región. En concreto en la provincia de Cuenca las temperaturas umbral, es decir, las que marcarán el límite a partir del cual se activarán los diferentes niveles de alerta para combatir los riesgos del exceso de calor, son la máxima de 32 y la mínima de 21 grados.

La prevención de los efectos del calor es posible en gran medida porque la Agencia Estatal de Meteorología en la actualidad es capaz de predecir las temperaturas máximas y mínimas con elevada fiabilidad y con 5 días de antelación. Las temperaturas umbral y las previsiones son los parámetros utilizados para activar los diferentes niveles recogidos en el Plan.

Según ha informado el SESCAM en un comunicado, cada uno de los cuatro niveles se activan en función del número de días que, dentro de los cinco siguientes, se prevea que pueden superar las temperaturas umbrales, tanto mínimas como máximas, en cada provincia.

NIVELES Y OLA DE CALOR

El nivel 0 (verde) es el de ausencia de riesgo y se da cuando en los siguientes cinco días no se prevé que se superen en ningún momento esas temperaturas. El nivel 1 (amarillo) es de bajo riesgo y se activa cuando se espera de uno a dos días con temperaturas que superan los umbrales.

El nivel 2 (naranja) es considerado de riesgo medio y se activa ante la llegada de tres a cuatro días con temperaturas por encima de las umbrales. Por último, el nivel 3 (rojo), es de alto riesgo y se activa cuando se espera que se superen las temperaturas umbrales en cada uno de los cinco días siguientes.

La exposición a fuertes calores constituye una agresión para el organismo y corremos el riesgo de deshidratación, agravamiento de enfermedades crónicas o de sufrir un golpe de calor. Los deportistas, los trabajadores expuestos al calor, los lactantes y los niños, las personas mayores, las personas con alguna minusvalía o enfermedad crónica son particularmente sensibles a los golpes de calor.

Para prevenir ese riesgo se deben adoptar las medidas recomendadas por la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, como protegerse del calor, refrescarse, beber y comer regularmente, pedir consejo a nuestro médico y no dudar a la hora de ayudar o pedir ayuda.

Ante las altas temperaturas debemos alertarnos si detectamos síntomas como calambres musculares en los brazos, las piernas o el vientre, agotamiento, aturdimiento, debilidad e insomnio inhabitual. En estos casos, es necesario suspender toda actividad durante varias horas, refrescarse y descansar en un lugar fresco, beber agua, zumos de frutas y consultar al médico si persisten o se agravan.

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