Tomelloso homenajea a la vid y a sus gentes con una nueva escultura en su entrada

La escultura, una mano sustentando un racimo de uvas recién cortado, es símbolo, ha dicho la alcaldesa, "del trabajo, el esfuerzo, la dedicación y el tesón de los hombres y mujeres de Tomelloso, cualidades y valores con los que todos nos sentimos identificados"
Tomelloso (Ciudad Real) homenajea a la vid y a sus gentes con una nueva escultura en su entrada
photo_camera Tomelloso (Ciudad Real) homenajea a la vid y a sus gentes con una nueva escultura en su entrada

La alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jiménez, y el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, José Manuel Caballero, han inaugurado este sábado la escultura en homenaje a la vid y a las gentes de la localidad, que preside la rotonda ubicada a la entrada de la ciudad, en la intersección de las carreteras de Alcázar de San Juan y Argamasilla de Alba, frente a Bodega Almazara Virgen de las Viñas. Un acto que ha contado con la presencia del escultor Sergio Alonso, de Valdepeñas, y representantes de las bodegas, cooperativas y destilerías de la ciudad.

La escultura, una mano sustentando un racimo de uvas recién cortado, es símbolo, ha dicho la alcaldesa, "del trabajo, el esfuerzo, la dedicación y el tesón de los hombres y mujeres de Tomelloso, cualidades y valores con los que todos nos sentimos identificados". Esa mano "acariciando el racimo" es, ha dicho también, la representación del "trabajo bien hecho, el fruto de un año de intenso trabajo, que se recoge en la vendimia, cuando la ciudad se impregna de ese olor a mosto que tanto nos gusta", según ha informado el Consistorio tomellosero en nota de prensa.

Lo explica muy bien, ha señalado Inmaculada Jiménez, el extracto del Soneto del Racimo Recién Cortado, del escritor tomellosero Eladio Cabañero, que se puede leer en la placa colocada a los pies de la escultura: "Bien colmado y lujoso, reengarzado en su collar de perlas, se figura tener cuello y garganta, entre verdura del sarmiento jugoso columpiado. Bien colmado, racimo, bien colmado luces tu escaparate, tu espesura de pámpanas triunfales, colgadura del sol más bendecido y dorado".

Esta escultura, ha afirmado la alcaldesa, es "un homenaje a la tierra, a nuestros antepasados, que trabajando la tierra, hicieron de Tomelloso la ciudad que hoy es, una gran potencia vitivinícola" y "epicentro" del sector agroalimentario de la región, título "que reivindicamos por derecho propio". La uva y la vid", ha añadido, "son el fruto más preciado que tiene Tomelloso". No en vano, ha recordado, muchas familias de la ciudad viven directa o indirectamente del sector vitivinícola.

La alcaldesa ha felicitado al escultor, "que ha sabido plasmar todos los valores que le trasladamos y que queríamos que estuvieran representados en la escultura" y ha dado las gracias al presidente de la Diputación Provincial "por su compromiso" y "la colaboración que siempre muestra con Tomelloso". La escultura, que forma parte del empeño del equipo de Gobierno por embellecer la ciudad "para que sea más atractiva para sus vecinas y vecinos y para los visitantes", se ha realizado gracias a una subvención de la Institución provincial para este fin, que permitirá también ornamentar otras rotondas de la localidad en la avenida Juan Carlos I.

Caballero, por su parte, ha felicitado a la alcaldesa, su equipo de Gobierno y todos los vecinos y vecinas de Tomelloso, así como al escultor, "que ha sabido reflejar algo tan complejo como es toda la vida y circunstancias que se producen en torno a la viña y el vino en nuestra tierra". Con esta escultura, ha asegurado, "estamos reconociendo nuestros orígenes y nuestra identidad". Es, ha añadido, "un reconocimiento a las generaciones pasadas, a las presentes por su trabajo diario y a las futuras a las que les recodáis de donde vienen"

Con esta escultura se revindica, en palabras del presidente de la Diputación, "el paisaje y el paisanaje" de esta tierra "que tiene su vida relacionada con la viña y el vino", del que es gran productor a nivel mundial. Sirve además para recordar, ha concluido diciendo, "que hay que cuidar todos los eslabones de la cadena del vino, especialmente a quienes cultivan y cuidan las viñas, a los agricultores y agricultoras, imprescindibles para que siga habiendo vida en torno al mundo del vino".

Finalmente, el escultor, que se ha mostrado "orgulloso" de que una parte suya, representada en esta obra, "se quede en Tomelloso", ha explicado que la escultura mide 5,15 metros de altura, 3,4 metros de ancho y 1,55 metros de fondo. Fue modelada en barro para el boceto y la ampliación se hizo en poliespan, comprado además en Tomelloso. Después se llevó a fundición. Lleva 1.500 kilos de bronce, además de una estructura de hierro interna que pesa otros 500 kilos.

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