El librero que mató al intruso no tenía alteradas sus capacidades, según los forenses

Los forenses han comentado que el primer disparo que impactó en el cuerpo de Nelson David ya era mortal
El librero Pepe Lomas que mató a un intruso que se coló en su finca, localizada en el entorno del parque forestal de La Atalaya, en Ciudad Real, durante la elección de los miembros del jurado y la lectura de los escritos provisionales del juicio EFE/Beldad
photo_camera El librero Pepe Lomas que mató a un intruso que se coló en su finca, localizada en el entorno del parque forestal de La Atalaya, en Ciudad Real, durante la elección de los miembros del jurado y la lectura de los escritos provisionales del juicio EFE/Beldad

Los médicos forenses encargados de realizar el informe de imputabilidad del librero José Lomas, el octogenario acusado de dar muerte con dos disparos a Nelson David, que tenía múltiples antecedentes penales, cuando entró a robar en su finca de campo en Ciudad Real, han dicho que en todo momento mantuvo sus capacidades cognitivas y volitivas.

Así lo han expresado en la tercera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Ciudad Real contra José Lomas, acusado de un delito de homicidio y para quien la fiscalía pide 12 años de prisión.

Los forenses han concluido en su informe que no existían anomalías psíquicas y enfermedades mentales que alteraran la capacidad del librero para conocer y valorar adecuadamente lo sucedido, independientemente de que aquella noche sintiera miedo, ya que ese sentimiento no anulaba su capacidad.

Han explicado que las emociones de miedo o ira que podría sufrir Lomas no eran de la suficiente envergadura para actuar como lo hizo y han señalado “que podría haber actuado de otra manera” cuando conoció la presencia de Nelson David en su propiedad.

“Todos nos ponemos en la situación emocional de ese momento y a esa hora, nadie duda que fue una situación sorpresiva, temerosa, de inquietud hacia su propiedad, pero el estado emocional no era de tal intensidad como para no saber lo que estaba haciendo”, ha concluido uno de los médicos forenses.

Los forenses también han detallado que el acusado, inteligente, de trato agradable y educado, ha mantenido en todas sus entrevista una aptitud colaboradora.

Previamente a los forenses también han declarado los médicos forenses encargados de realizar la autopsia al cuerpo de Nelson David, en cuyo informe detallan que murió como consecuencia de una importante hemorragia interna provocada por el impacto de dos disparos.

Uno de estos disparos lo recibió de frente en el hombro, lo que provocó que el cuerpo fuera volteado, momento en el que recibió un segundo impacto en la parte central de la espalda.

Los forenses han comentado que el primer disparo que impactó en el cuerpo de Nelson David ya era mortal.

Además, han concluido que por las proyecciones de sangre encontradas y por el impacto de los cartuchos el fallecido se encontraba en un plano inferior al agresor, y han mantenido la hipótesis de que podría encontrarse agachado o agazapado en el momento de recibir los disparos.

En la sesión de tarde de la vista, el jurado ha conocido un informe psiquiátrico presentado por la defensa del acusado, en el que un psiquiatra concluye que José Lomas sufre un trastorno delirante persistente, antiguamente conocido como paranoia, además de un trastorno de personalidad.

Este informe contradice el informe de imputabilidad dado a conocer por la mañana por los médicos forenses, que considera que el librero no sufre ningún tipo de enfermedad mental.

El psiquiatra que lo ha elaborado mantiene que Lomas tenía perturbada su capacidad volitiva y muy poco la cognitiva, lo que le permitía ser consciente de lo que estaba haciendo, pero que tenía un gran problema a la hora de frenar, parar, decir no debo o no es correcto hacer, por sus ideas delirante que le podían llevar a dar un paso adelante.

Aunque a preguntas del fiscal, el psiquiatra ha concluido que Lomas sabía distinguir entre el bien y el mal, entre saber que disparar a una zona vital a una persona podría ocasionarle la muerte o que podría ser un delito de homicidio.

Los hechos que se están juzgando ocurrieron sobre las dos de la madrugada del día 1 de agosto, festivo en Ciudad Real, en el interior de la casa de campo del acusado, cuando se despertó sobresaltado al escuchar ruido en el interior de su parcela, cogió una escopeta cargada con dos cartuchos y salió de la vivienda. 

Comentarios