lunes 6/12/21

Desarticulan una organización que fabricaba vino, zumos y licores adulterados

Seis detenidos, dos eran los presuntos jefes y los otros cuatro eran colaboradores, e imputados otros 27 miembros de la organización
Desarticulan una organización que fabricaba vino, zumos y licores adulterados
Desarticulan una organización que fabricaba vino, zumos y licores adulterados

La Guardia Civil y la Agencia Aduanera han desarticulado una organización que fabricaba vino, licores y zumos adulterados que vendían en varios países europeos, en la que estaban implicadas varias bodegas y alcoholeras de la provincia de Ciudad Real, en una operación que la que ha habido seis detenidos.

Aunque estos productos se vendía también en España, principalmente su destino eran países como Holanda, Austria, Bélgica, Francia, Moldavia y Rusia, según han dado a conocer este miércoles el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha,Francisco Tierraseca, el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real, Juan Antonio Valle y el delegado provincial de la Agencia Tributaria, Javier Martín-Pérez.

Tierraseca, que ha destacado la importancia de esta operación, denominabada 'Isolu, que ha coordinado el juzgado de Instrucción número 2 de Tomelloso, y que ha permitido desarticular un importante entramado que cometía fraude y competencia desleal a empresas, cooperativas y bodegas de Castilla-La Mancha que producen vino y alcohol de manera legal.

Asimismo, ha asegurado que esta operación pone de manifiesto que no solo se persigue el delito fraudulento, sino que, "las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado velan también por el trabajo que hacen agricultores, cooperativista y bodegueros" que producen vinos y alcoholes de manera correcta.

La operación se ha saldado con seis detenidos, los dos presuntos jefes y cuatro colaboradores, y hay imputados otros 27 miembros de la organización.

Se han realizado registros en 11 establecimientos y domicilios de Ciudad Real, Toledo y Madrid, en los que ha sido incautada abundante información, nueve vehículos de lujo y dinero en efectivo, según han indicado sus responsables.

La organización utilizaba una compleja trama de más de 60 sociedades, algunas meramente instrumentales, con presencia en España y otros seis países europeos, para adquirir sucedáneos de mosto y alcoholes rectificados para adulterar el producto final y ofrecer precios más bajos en perjuicio de la competencia y el consumidor.

La adquisición de productos adulterados generó un beneficio de cerca de 78 millones de euros a la trama, que habría llegado a realizar importaciones y exportaciones fraudulentas por importe de casi 100 millones de euros.

La operación arrancó en septiembre de 2018 cuando se comenzaron a investigar las prácticas comerciales de varias empresas de la región que estaban introduciendo materias primas para la elaboración de vinos y aguardientes que no se correspondían con las habituales.

En concreto, en lugar de mosto utilizaban la isoglucosa (jarabe de maíz y de otros productos, llegando incluso a utilizar mandioca) para fabricar el vino, y alcohol procedente de cereales (frente al alcohol vínico) para la elaboración de aguardientes y brandy.

La organización utilizaba esta compleja estructura para una doble operativa, que en el caso de la isoglucosa, se transportaba directamente desde empresas productoras o almacenistas de Holanda y Bélgica hasta las bodegas españolas, documentando la venta a través de varias sociedades instrumentales nacionales y extranjeras que cambiaban la naturaleza del producto en sus facturas y ocultaban la identidad de los autores del fraude.

Cuando se recibía la isoglucosa, se rebajaba y se fermentaba o se concentraba mezclada con productos vínicos, con el fin de abaratar costes y no para aumentar el grado alcohólico de forma artificial, llegando incluso la trama a disponer de laboratorios propios.

En el caso del alcohol, los responsables de la organización compraban el alcohol rectificado en depósitos fiscales de Rotterdam (Holanda), donde lo rebajaban y lo mezclaban para obtener resultados isotópicos compatibles con el vino.

A continuación, enviaban el producto hasta una fábrica de alcohol vínico colaboradora, donde se le añadían congéneres (químicos naturales) de vino, o se simulaba su envejecimiento para perfeccionar la adulteración como aguardiente o brandy.

Todo ello también se facturaba a través de varias sociedades instrumentales con la misma finalidad de ocultación.

Tras completar la fase de investigación se llevo a cabo la entrada y registro en 11 establecimientos, incluyendo domicilios fiscales de las empresas afectadas, y domicilios particulares en localidades de Ciudad Real, Toledo y Madrid.

Con el apoyo de las unidades de auditoría informática (UAI) de la Agencia Tributaria se procedió a la recogida de numerosa documentación en soporte informático, además de documentos en papel y muestras de productos, así como a la intervención de nueve vehículos de lujo y dinero en efectivo.

Además, durante uno de los registros se localizaron de forma casual, cuatro armas de fuego ilegales, dos armas de avancarga, un revolver y una pistola automática.

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