miércoles 1/12/21

Médicos forenses: El fallecido recibió una puñalada en el corazón de 15 centímetros

En la segunda sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, los forenses han señalado que la víctima recibió una herida mortal de necesidad que le dejó sin posibilidad de vivir, "aunque hubiera estado a las puertas del mejor hospital de España"
El acusado (c) de matar a otro de una cuchillada en julio de 2019 en el municipio ciudadrealeño de Villarrubia de los Ojos testifica durante una sesión de su juicio en la Audiencia Provincial de Ciudad Real - EFE/Jesús Monroy
El acusado (c) de matar a otro de una cuchillada en julio de 2019 en el municipio ciudadrealeño de Villarrubia de los Ojos testifica durante una sesión de su juicio en la Audiencia Provincial de Ciudad Real - EFE/Jesús Monroy

Los médicos forenses que este martes han declarado como peritos en el juicio que se sigue contra M.C.V., acusado de matar de una cuchillada en Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) a I.G.R., han asegurado que el fallecido recibió una puñalada en el corazón de una profundidad de 15 centímetros.

En la segunda sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, los forenses han señalado que la víctima recibió una herida mortal de necesidad que le dejó sin posibilidad de vivir, "aunque hubiera estado a las puertas del mejor hospital de España".

Además han considerado compatible la herida que sufrió I.G.R con el arma blanca que la Guardia Civil recogió en el establecimiento en el que trabajaba la madre de acusado y que, en un primer momento, fue escondida detrás de una rejilla, aunque, posteriormente, la madre dio a conocer su localización a los agentes, después de que su hijo y el acompañante que iba con él en el coche en el momento de los hechos se presentaran voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil de Villarrubia de los Ojos.

Los forenses, que al igual que los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar de los hechos, han negado que vieran algún arma durante el levantamiento del cadáver perteneciente al fallecido, han señalado que éste también presentaba heridas cortantes en varios dedos al tratar de agarrar el cuchillo y han comentado que el fallecido "sintió y percibió la presencia de un arma, porque intentó quitar el arma o evitar la agresión".

Los peritos han presentado un informe detallado de fotografías que han sido visionadas por el jurado y también por el propio acusado, que en todo momento ha permanecido atento a la pantalla en la que se estaban proyectando.

El fallecido, según los peritos, que pudo llegar a perder más de dos litros de sangre, fue capaz de andar hasta 35 metros en fase agónica, debido a su gran corpulencia.

Y han dicho que resulta inverosímil pensar que el acusado sujetase el cuchillo hacía arriba y que la víctima cayera sobre el mismo, ya que todos los datos obtenidos en la autopsia determinan que el cuchillo fue manejado por el acusado que ejerció fuerza contra el fallecido, por lo que le causó "un gran hematoma fruto de una acción fuerte y contundente".

Durante la sesión del juicio también ha declarado la madre del acusado, quien ha reconocido las diferencias que existían entre éste y F.A.N., la persona a la que acompañaba el fallecido cuando se encontraron con su hijo y su amigo en una rotonda de Villarrubia de los Ojos.

La madre del acusado ha dicho que a las 20,30 horas la llamó su hijo para decirle que se había encontrado con F.A.N. y I.G.R, al que "había pinchado en un brazo o en el hombro".

También ha declarado que fue ella quien le dijo a su hijo que I.G.R había fallecido y quien le acompañó hasta el cuartel de la Guardia Civil y ha señalado que cuando vio el cuchillo en el lado del acompañante del vehículo lo guardó en el interior de una rejilla de aire acondicionado.

También ha testificado en la sesión de este martes la viuda del fallecido, quien ha señalado que su marido le dijo que ese día salió a acompañar a F.A.N., porque éste tenía miedo debido a temía que el acusado le pudiera matar por las diferencias que había tenido con su padre, del que se burlaba llamándole "gitano".

También ha comentado que, aunque su marido y el acusado se conocían por ser del mismo pueblo de Rumanía, desde que llegaron a España no habían tenido ningún trato, y ha asegurado que su marido era una persona tranquila y que era la primera vez que se veía envuelto en una pelea.

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