martes 7/12/21

El acusado de matar a otro hombre de una cuchillada dice que se "arrepiente mucho"

"Todos estos días que estuve aquí he escuchado muchas cosas contra mí, y por mi parte sabéis lo que pasó, que en ningún momento quise hacer daño a nadie", ha dicho al jurado, que ahora debe emitir su veredicto
El acusado (c) de matar a otro de una cuchillada en julio de 2019 en el municipio ciudadrealeño de Villarrubia de los Ojos testifica durante una sesión de su juicio en la Audiencia Provincial de Ciudad Real - EFE/Jesús Monroy
El acusado (c) de matar a otro de una cuchillada en julio de 2019 en el municipio ciudadrealeño de Villarrubia de los Ojos testifica durante una sesión de su juicio en la Audiencia Provincial de Ciudad Real - EFE/Jesús Monroy

El joven M.C.V., acusado de matar a I.G.R. de una cuchillada en Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) ha utilizado su último turno de palabra en el juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Ciudad Real para asegurar que se "arrepiente mucho" de lo que sucedió aquel día, el 27 de julio de 2019.

"Todos estos días que estuve aquí he escuchado muchas cosas contra mí, y por mi parte sabéis lo que pasó, que en ningún momento quise hacer daño a nadie", ha dicho al jurado, que ahora debe emitir su veredicto.

M.C.V. ha mantenido que no quiso hacerle daño ni a I.G.R. ni a F.A.N., la persona a la que acompañaba el fallecido, y con la que se había citado en una rotonda de Villarrubia de los Ojos el 27 de julio de 2019 para pedirle explicaciones por los ataques verbales hacia su padre.

"Como cada uno de nosotros, lo único que quería ese día era proteger a mi familia", ha dicho, "quise defender a mi padre y mi madre, quise pedirle una explicación, él vino con la idea de pegarme y llegamos a lo que pasó", ha señalado, insistiendo ante el jurado que en ningún momento quiso hacer daño a nadie.

Durante la última sesión del juicio, su abogado defensor ha mantenido que los hechos sucedieron de manera involuntaria y por eso ha defendido, durante la presentación final de los informes, que su cliente sólo debe recibir una pena de cuatro años de cárcel y las penas accesorias correspondientes.

El abogado defensor de M.C.V. ha señalado que el fallecimiento de I.G.R. vino determinado "por fenómenos exógenos" y que su cliente tuvo una decida voluntad de defenderse con el cuchillo, que fue a dar "con un cuerpo en movimiento" y acabó perforando el ventrículo izquierdo del corazón.

La defensa de M.C.V. ha pedido que se apliquen a su cliente distintos atenuantes a tenor de que ha existido una intención de reparar el daño a la familia del fallecido, además de que se entregó voluntariamente a la justicia.

Por su parte, la fiscal y el letrado de la acusación particular en la causa consideran que M.C.V. es culpable de un delito de homicidio doloso por el que piden una condena de 14 años de cárcel.

Ambos consideran que ha quedado acreditado que el acusado propició la tarde de los hechos el encuentro con F.A.N., compañero de trabajo de su padre, al que había insultado y dado patadas.

En este sentido, han sostenido que acudió armado y acabó con la vida de una tercera persona que se vio involucrado en la pelea entre ellos.

Consideran probado que el acusado fue con intención de matar y que por ello llevaba un cuchillo en el coche de 25 centímetros de longitud y 15 de hoja, "más parecido a una daga que a uno de cocina" que no resulta creíble que llevara en el coche para cambiar una bombilla del vehículo.

La fiscal ha mantenido que no fue una muerte involuntaria ni accidental y que, como dijeron los forenses, resulta "inverosímil" que el fallecido cayera sobre el cuchillo que sostenía el acusado, y ha señalado que fue una herida "mortal de necesidad" ejercida con una considerable fuerza.

El abogado de la acusación ha sostenido ante los miembros del jurado que en ningún caso se puede considerar el atenuante para F.A.N. de legítima defensa, ni miedo insuperable, ni tampoco se da la circunstancia atenuante de confesión, porque se entregó cuando sabía que lo buscaban por el crimen.

Solo cabe tener en cuenta, ha indicado, su intención de reparación del daño, al haber aceptado entregar ciertas cantidades de dinero a la viuda del fallecido, en concepto de indemnización. 

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