Condenado a 25 años de cárcel por asesinar y descuartizar a su pareja embarazada

Esta sentencia hace al procesado autor criminalmente responsable de un delito de asesinato en concurso ideal con un delito de aborto y como autor de un delito de profanación de cadáver
La Audiencia Provincial de Ciudad Real acoge el juicio con jurado contra el acusado de dar muerte a Nancy Paola Reyes, su compañera sentimental en agosto de 2020, a la que asesinó en Santander cuando estaba embarazada y que después descuartizó - EFE/Jesús Monroy
photo_camera En la imagen el acusado de dar muerte a Nancy Paola Reyes, su compañera sentimental en agosto de 2020, durante el juicio - EFE/Jesús Monroy

La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha dictado sentencia contra C.A.B.C., acusado de asesinar a su pareja en Santander, la cual estaba embarazada; con una pena de 25 años de prisión a la que suma cinco meses más de por el delito de profanación del cadáver.

Esta sentencia, recogida por Europa Press, hace al procesado autor criminalmente responsable de un delito de asesinato en concurso ideal con un delito de aborto y como autor de un delito de profanación de cadáver.

Se le prohíbe aproximarse a menos de 200 metros de los miembros de la familia de la asesinada, de sus domicilios, lugares de trabajo o centros de estudio; así como de comunicar con ellos por cualquier medio, directo o indirecto, durante treinta años.

Se contempla igualmente indemnizar en 112.000 euros a las hijas de la víctima; 87.000 euros para cada uno de sus padres; y 25.000 más para cada uno de sus hermanos.

Esta sentencia llega después de que el pasado 23 de noviembre un jurado popular declarara culpable por unanimidad al acusado por los delitos de asesinato de N.P.R.G., la profanación de sus restos y el aborto de su hijo no nato. De esta forma, el jurado compuesto por 9 personas, consideró suficientemente acreditada la culpabilidad del acusado en los crímenes que se le imputaban.

C.A.B.C. estaba acusado de asesinar a la que era su compañera sentimental y descuartizar su cadáver, cuando esta se encontraba embarazada de 16 semanas, en agosto de 2020.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaban en sus peticiones aplicar penas de 25 años por asesinato y 8 años por aborto, además de cinco meses por la profanación del cadáver.

HECHOS PROBADOS

Ahora el Alto Tribunal de Ciudad Real considera probado que el acusado, con múltiples antecedentes penales por maltrato, convivía en Ciudad Real con la víctima.

A principios del mes de agosto, con su pareja embarazada, se trasladaron a Santander; y el día 20 del mismo mes con la intención de acabar con la vida de su novia, se le acercó y la cogió por el cuello sobre el que ejerció una fuerte compresión cervical extrínseca por estrangulación antebraquial que ocasionó en la víctima una anoxia encefálica y le causó la muerte de forma inmediata por asfixia con obstrucción total de la vía respiratoria, determinando su muerte la del hijo que esperaba.

Se da por probado que fue atacada de forma sorpresiva y por la espalda cuando se encontraba en la intimidad de su domicilio, por lo que ni pudo prever el hecho ni se pudo preparar para defenderse.

Acto seguido, el acusado, utilizando una piqueta de cortar carne que previamente había adquirido en el Bazar Xu, faltando el respeto debido a la memoria de la víctima y del feto, descuartizó milimétricamente y con gran precisión el cuerpo y lo metió en varias bolsas de basura.

En una primera bolsa introdujo el tórax, el abdomen y la pelvis, en la segunda las extremidades inferiores bilaterales izquierda y derecha, en la tercera la cabeza, los pies y las manos, y en la cuarta, las extremidades superiores bilaterales izquierda y derecha. Además, mutiló la zona genital de su víctima y extrajo el feto que no ha sido encontrado.

A lo largo de la tarde del día de autos, el acusado se fue deshaciendo de los restos utilizando un carrito de los que habitualmente se utilizan para transportar la compra, de color oscuro y con cuatro ruedas, depositó las cuatro bolsas de basura en las que había metido el cuerpo descuartizado, en una zona de matorral muy frondosa, de relieve abrupto y muy difícil acceso conocida como el Parque del Agua (Paseo del Grifo), en Santander, donde se la conoce también como Paseo de la Peña del Cuervo.

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