lunes 6/12/21

El sector vitivinícola en Castilla-La Mancha supera el 4,6 por ciento del PIB

El Gobierno impulsa junto con la OIVE un estudio que refleja la importancia socioeconómica del sector del vino que representa ya el 4,6% de la riqueza regional
Junta impulsa junto con la OIVE un estudio que refleja la importancia del sector del vino en Castilla-La Mancha
Junta impulsa junto con la OIVE un estudio que refleja la importancia del sector del vino en Castilla-La Mancha

El sector del vino en Castilla La-Mancha aporta más de un 4,6 por ciento al Producto Interior Bruto (PIB) de la región y genera un valor añadido bruto total que supera los 1.740 millones de euros anuales.

Además, el sector presenta un saldo positivo en su balanza comercial, con una media superior a los 770 millones anuales en el último lustro, según recoge el estudio ‘La relevancia económica del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha’ elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) para la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) y la Fundación Tierra de Viñedos.

El informe ha sido presentado este viernes en el transcurso de un acto que se ha celebrado en el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (Iriaf) de Tomelloso (Ciudad Real), han informado la OIVE y la Fundación en una nota de prensa conjunta.

El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural y presidente de la Fundación Tierra de Viñedos, Francisco Martínez Arroyo, ha resaltado la importancia de este estudio desde el punto de vista económico y social, y ha explicado que se trata de un trabajo que se inició hace dos años, fruto del convenio adquirido entre la Junta a través de la Fundación y la organización interprofesional.

Arroyo ha destacado que el sector vitivinícola representa ya más de 4,6 por ciento del PIB de la región “gracias al esfuerzo de todos, de los trabajadores campo, los viticultores, bodegas particulares o los que llevan nuestro vino a todos rincones del mundo. De ellos presumimos y es la clave”.

Martínez Arroyo ha apelado a la necesidad de avanzar en el embotellado en el vino, porque es ahí donde “hay valor añadido para esta tierra” y ha añadido que “fideliza a los clientes más allá de la buena labor de los comerciales de las empresas del sector de la región”.

Además, ha animado al sector “a dar un paso valiente, sin localismos, ni ambages para que haya empresas grandes que defiendan bien el producto de los 85.000 viticultores que hay en Castilla La Mancha”, ha indicado la Junta en nota de prensa.

Por su parte el presidente de OIVE, Ángel Villafranca, ha destacado que “es importante saber lo que somos como sector y estos datos nos permiten saber dónde estamos y los retos que demos afrontar”, además de insistir en que “es importante que todas las regiones trabajen en favor de un objetivo, la valorización de nuestros productos”.

Castilla-La Mancha cuenta con más de 456.000 hectáreas de superficie de viñedo, suponen cerca de la mitad de la superficie de viñedo existente en España y más del 6 por ciento de la mundial, además de ser la región con más hectáreas destinadas al cultivo ecológico en España.

En cuanto a la producción de uva para vinificación, ésta supera los 3,4 millones de toneladas anuales, con un volumen de más de 20 millones de hectolitros de vino al año en la región que cuenta con un nutrido tejido empresarial dedicado a la vitivinicultura, en el que destaca el modelo cooperativo que aglutina un 75–80 por ciento de los hectolitros de vino y mosto producidos.

Durante la presentación del estudio, el presidente de AFI, Emilio Ontiveros, ha señalado que el sector tiene ante sí la oportunidad de redoblar el esfuerzo en I+D+i e impulsar programas formativos para el desarrollo de habilidades comerciales que den soporte a las estrategias de comercialización y posicionamiento internacional de sus vinos.

La actividad vitivinícola contribuye a la fijación de población al territorio, lo que es clave en una región con abundantes municipios poco poblados y en la que el viñedo es fuente de actividad para más de 79.700 viticultores registrados.

En términos de empleo, en el informe se especifica que el sector ayuda a generar y a mantener más de 42.770 empleos directos, indirectos e inducidos en la economía castellanomanchega, de entre los cuales se estima que emplea a más de 20.000 profesionales de manera directa (empleos equivalentes a jornada completa)

Dentro de la cadena de valor del sector vitivinícola castellanomanchego, destaca el peso económico de la actividad vitícola, que da soporte al cultivo y mantenimiento de las extensas plantaciones de vid que alberga la región y que ayudarían a mantener más de 12.000 puestos de trabajo.

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