Cae la red de furtivos que atemorizaba a vecinos en Ciudad Real

La Guardia Civil desmantela parte de una red de caza furtiva con galgos en Ciudad Real
La detención se produjo en plena actividad ilegal y pone el foco en una organización que ofrecía caza furtiva a terceros. La operación ha generado tranquilidad en Manzanares y Membrilla tras meses de alarma social.

La Guardia Civil ha detenido a una persona como presunto integrante de una organización criminal dedicada a la caza furtiva de liebres con galgos en cotos privados de la provincia de Ciudad Real, en una operación desarrollada por efectivos de la Compañía de Manzanares y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA). Los hechos han tenido lugar en el entorno de Manzanares y Membrilla (Ciudad Real) y se produjeron el 6 de febrero de 2026, según ha informado el Ministerio del Interior en una nota oficial.

El arrestado está acusado de pertenencia a grupo criminal, desobediencia grave a los agentes de la autoridad y amenazas e intimidación a vecinos, entre ellos cazadores y agricultores de ambas localidades. La investigación pone fin a una sucesión de episodios delictivos que habían provocado una notable alarma social e inseguridad en la comarca, derivada tanto de la actividad furtiva como del comportamiento violento y desafiante del grupo.

Una organización peligrosa y reincidente

La Guardia Civil llevaba tiempo siguiendo la pista a este grupo por su reiteración delictiva y elevada peligrosidad. En intervenciones anteriores, los integrantes de la organización habían logrado eludir la acción policial mediante huidas a gran velocidad, tanto campo a través como por carreteras convencionales.

Estas maniobras temerarias suponían un grave riesgo para la integridad de los agentes y para el resto de usuarios de las vías, añadiendo a la caza ilegal nuevos delitos de desobediencia grave y amenazas directas contra vecinos de Membrilla y Manzanares, lo que incrementó la sensación de inseguridad en la zona.

Detenido en pleno episodio de caza furtiva

Ante la reincidencia del grupo, la Guardia Civil estableció un dispositivo especial de vigilancia, que permitió interceptar al sospechoso cuando se encontraba practicando caza furtiva. En el momento de la actuación, el detenido utilizaba visores térmicos de última generación para localizar liebres durante la noche, una técnica especialmente dañina por su eficacia y por el impacto ambiental que conlleva.

Según la investigación, esta práctica ilegal provocaba daños significativos en el suelo, afectaba a la biodiversidad de la flora y fauna natural y ejercía una presión añadida sobre la liebre ibérica (Lepus granatensis), una especie ya muy castigada en los últimos años por la enfermedad de la mixomatosis.

Clientes de otras provincias y estructura organizada

En el momento de la detención, el arrestado iba acompañado por clientes procedentes de otras provincias de Castilla-La Mancha y de Extremadura, lo que confirmó para los investigadores que no se trataba de hechos aislados, sino de una red organizada que ofrecía servicios de caza ilegal a terceras personas a cambio de contraprestaciones económicas.

Durante el operativo, la Guardia Civil procedió a la intervención del vehículo utilizado tanto para la actividad ilícita como para las huidas, así como de dispositivos de telefonía móvil, que serán analizados para reconstruir las comunicaciones y la posible implicación de otros miembros de la organización.

Investigación abierta y posibles nuevas detenciones

La Guardia Civil mantiene la investigación abierta y no descarta nuevas detenciones, tanto de otros integrantes del grupo como de las personas que contrataban estos servicios ilícitos de caza furtiva.

El detenido y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Manzanares, mientras continúan las pesquisas para desarticular completamente la red.