Violación en Albacete: el acusado admite sexo pero niega el cuchillo
El procesado reconoce relaciones sexuales con la víctima en Albacete en 2017, pero rechaza haberla amenazado con un cuchillo o agredido.
La Fiscalía mantiene su petición de 14 años de prisión por agresión sexual y lesiones leves.
El hombre acusado de violar a una mujer en la nave industrial del antiguo matadero de Albacete (Albacete) ha reconocido este miércoles en la Audiencia Provincial que mantuvo relaciones sexuales con la víctima, aunque ha negado que existiera violencia o amenazas con arma blanca, tal y como sostienen la Fiscalía y la propia denunciante. El juicio se celebra casi nueve años después de los hechos, ocurridos en julio de 2017.
Durante su declaración, realizada mediante intérprete, el procesado afirmó que se encontraba ebrio la madrugada en la que sucedieron los hechos y que “no recuerda bien lo que pasó”. Admitió el contenido del escrito de acusación, salvo en lo relativo a las presuntas amenazas con cuchillo y el puñetazo que, según la denunciante, le propinó en el rostro.
La víctima, que tenía 59 años en el momento de los hechos, relató ante el tribunal que llevaba apenas dos semanas residiendo en la nave del antiguo matadero, donde convivían más personas en situación precaria.
El relato de la víctima: amenazas y agresión
Según su testimonio, aquella noche estuvo con una pareja de conocidos. Una de esas personas le comentó que el mismo acusado le había propuesto mantener relaciones sexuales, oferta que rechazó. El hombre desistió al verla acompañada de otro varón y ambos abandonaron posteriormente el edificio, quedándose la denunciante sola en su habitáculo.
Fue entonces cuando, según su versión, el acusado entró en el espacio donde ella dormía y la despertó con la intención de mantener relaciones sexuales.
“Cuando llegó estaba acostada y vino borracho. Yo no quería nada con él, pero me cogió a la fuerza. Le dije que no. Entonces cogió un cuchillo y me lo puso en el cuello. Intenté llamar a la Policía con el móvil, pero me lo tiró al suelo”, declaró ante la sala.
La mujer explicó que el procesado le tapó la boca, la arrastró hasta un sofá y, tras propinarle un puñetazo en la cara y amenazarla con un cuchillo “de grandes dimensiones”, consumó la agresión sexual. Posteriormente, la pareja con la que había estado regresó y la encontró “nerviosa y afectada”, con el labio partido, lesiones que fueron documentadas por agentes policiales y cuyas fotografías se mostraron durante la vista oral.
Por su parte, el acusado manifestó estar arrepentido de lo sucedido, aunque insistió en que no hubo violencia.
Investigación e identificación del procesado
La agente encargada de las diligencias ampliatorias detalló ante el tribunal el desarrollo de la investigación. Tras tomar declaración a la víctima y a la pareja que estuvo con ella, los investigadores obtuvieron una descripción “detallada y muy significativa” del presunto agresor, que presentaba una cicatriz muy característica en el rostro.
A partir de esos datos, el equipo policial recibió varias informaciones anónimas que apuntaban al acusado, conocido tanto en el albergue municipal como entre las personas que residían en el antiguo matadero. En un posterior reconocimiento fotográfico, la víctima lo identificó sin dudas como el autor de la agresión.
Petición de la Fiscalía
La Fiscalía solicita para el acusado 14 años de prisión por un delito de agresión sexual y otro de lesiones leves. Además, reclama una orden de alejamiento durante 15 años respecto a la víctima y una indemnización de 6.375 euros por los daños físicos y morales ocasionados.
El juicio ha quedado visto para sentencia.