viernes 23/4/21

Prepara una denuncia por lo penal por exclusión de un anciano de la vacunación

Al anciano de 92 años se le ha excluido al parecer por haber superado la enfermedad a principios del mes de enero y no entrar en el protocolo

La hija de un anciano de Alcalá del Júcar (Albacete), abogada de profesión, está preparando una denuncia por lo penal contra el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) por privar a su padre, de 92 años y con grado II de dependencia, de la vacunación contra la covid-19, al parecer por haber superado la enfermedad a principios del mes de enero y no entrar en el protocolo.

En una queja presentada ante la inspección del Sescam, en el Ministerio de Sanidad y en los centros de salud de Alcalá del Júcar y Casas Ibáñez, Dolores Jiménez, hija del afectado, ha explicado que dos horas antes de la cita prevista para que su padre recibiera la vacuna se recibió una llamada para comunicar que "estaba excluido" porque, al parecer, "había pocas dosis".

En esta comunicación, siempre según Jiménez, se le confirma que, según el protocolo, al haber resultado positivo por coronavirus en enero "no procede ser vacunado en su turno, pues está inmunizado durante seis meses".

En su escrito de queja, Dolores Jiménez relata que, a principios de enero, su padre acudió a Urgencias del Centro de Salud de Alcalá del Júcar por disnea, donde fue diagnosticado, a través de un test rápido, positivo por covid-19, aunque el paciente, tras el periodo de cuarentena, no ha sido sometido a prueba diagnóstica alguna que acredite su estado inmunológico.

A pesar de encontrarse entre los primeros de la lista de vacunación de la población, por su edad y grado de dependencia, el padre de Dolores Jiménez fue excluido de la vacunación, porque, según la denunciante, "teóricamente debe estar inmunizado", si bien la letrada ha criticado la ausencia de una "constatación objetiva mediante una sencilla analítica, seguramente por razones de que hay que ahorrar todo lo posible, y más si se trata de personas ya cercanas al final de su periplo vital".

En el mismo escrito, Jiménez ha considerado que la decisión de excluir a su padre del protocolo de vacunación tiene como responsables directos a "médicos y políticos" que, en su opinión, "nunca serán juzgados por practicar el descarte humano y privar de la vacuna a una persona que tiene derecho preferente por sus circunstancias personales".

A su juicio, los responsables de no vacunar a su padre "nunca podrán enterrar su responsabilidad en un protocolo", pues el único que se refiere a la no vacunación de positivos "habla de menores de 53 años", mientras que para el resto ha recordado que "está en debate" si con una única dosis es suficiente, si bien "no hay ningún protocolo de exclusión", ha abundado.

Por todo ello, Dolores Jiménez va a presentar una denuncia por lo penal basándose en una "actuación atentatoria al derecho a la salud" y "discriminatoria por razón de edad" que, además, "no tiene base científica ni acreditación ni verificación de estado real de anticuerpos", ha remarcado, al tiempo que ha considerado que su padre ha sufrido "omisión del deber de asistencia".

En opinión de esta abogada, la exclusión de su padre de la vacunación supone "una imprudencia temeraria del profesional que adopta tal decisión, amparándose en la escasez de vacunas y dando preferencia a otros usuarios, sin que tal discriminación sea conforme a ningún protocolo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) u organismo sanitario", ha sentenciado. 

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