viernes 28/1/22

El asesino de su excuñada en Albacete recuerda apuñalarla en la espalda seis o siete veces

El crimen ocurrió el 4 de junio de 2018 en la casa de la víctima, ubicada en la calle Blasco Ibáñez de Albacete capital, seis meses después de que M.R.G. se hubiera separado de la hermana de la víctima, con quien tenía dos hijos
M.R.G., acusado de acuchillar hasta la muerte a su excuñada en Albacete, a la que propinó unas 100 puñaladas, durante la vista celebrada este viernes en el TSJ en Albacete
M.R.G., acusado de acuchillar hasta la muerte a su excuñada en Albacete, a la que propinó unas 100 puñaladas, durante la vista celebrada este viernes en el TSJ en Albacete

El hombre procesado por haber apuñalado hasta la muerte a su excuñada en Albacete en 2018 ha declarado que no recuerda con qué intención fue a casa de la víctima y que, aunque en el sumario consta que la acuchilló más de cien veces, solo recuerda que la apuñaló en la espalda “seis o siete veces”, la arrastró por el piso y terminó con su vida en la cocina del domicilio, actos que ha asegurado haber cometido después de mezclar alcohol y medicación.

El procesado, M.R.G., de 37 años, ha contestado a las preguntas de su abogada en el primer día de juicio en la Audiencia Provincial de Albacete, donde un tribunal del jurado formado por ocho hombres y una mujer deberá decidir si es culpable de un delito de asesinato y un delito de allanamiento de morada por los que la Fiscalía solicita 27 años de prisión.

El crimen ocurrió el 4 de junio de 2018 en la casa de la víctima, ubicada en la calle Blasco Ibáñez de Albacete capital, seis meses después de que M.R.G. se hubiera separado de la hermana de la víctima, con quien tenía dos hijos. 

El acusado, quien confesó ser el autor de la muerte cuando fue detenido ese mismo día, ha señalado que, la noche anterior al crimen, hizo “lo que llevaba haciendo meses, no había dormido esa noche ni las anteriores, bebiendo y tomando pastillas”.

Según ha dicho su abogada al jurado, no fue a casa de su excuñada a matarla sino a “pedirle explicaciones”, pero M.R.G. ha asegurado después que no sabe con qué intenciones acudió al domicilio y por qué llevó con él varios cuchillos y una mochila con guantes, ropa, una cinta adhesiva, un destornillador y una máscara y ha apuntado: “realmente no sé por qué lo llevaba, en las últimas semanas llevaba todos los días esa mochila, fantaseaba por las noches en hacer algo”.

El autor confeso del crimen ha explicado también que otras veces había estado “cerca” del domicilio de la víctima y que esa vez sí subió al piso y esperó a que su excuñada fuera a salir de la casa y entró al abrirse la puerta y ha relatado: “la empujé hacia dentro, forcejeamos, ella llegó a salir del domicilio, podía conmigo en el estado en que yo iba y cuando salió la cogí del pelo, la eché hacia dentro y caímos los dos al suelo”.

Entonces ha indicado que escuchó golpes fuera de la casa, por lo que se puso "nervioso", sacó un cuchillo pequeño de cocina del pantalón y la apuñaló en la espalda. "Estaba en estado de ira prácticamente, hay momentos que no me acuerdo, tuve que tener algún brote, ni yo mismo llego a comprender lo que he hecho", ha insistido.

M.R.G. ha añadido que recuerda que la apuñaló "seis o siete veces, aunque según el sumario se ve que son más”, y ha detallado: "después de la primera agresión, la arrastré por el pasillo hasta la cocina, allí le di la vuelta y seguía con vida; me quité la mochila, la abrí, saqué un machete y la apuñalé por el abdomen, por el pecho, pero no recuerdo tantas puñaladas”.

El acusado ha contado que se fue de la casa, se puso una careta como la de la película ‘Scream’ para bajar las escaleras y, en la calle, empezó a dar vueltas alrededor unos 45 minutos. "No me daba cuenta de lo que había hecho”, ha reiterado M.R.G., hasta que se encontró con su exsuegro y padre de la víctima, quien le reprochó que estuviera molestándolos y le pidió que no llamara más.

Ha confesado que, en ese momento, no le dijo que había matado a su hija y que después se fue a su casa, donde se deshizo de todo lo manchado de sangre, si bien ha negado haber prendido fuego a la casa. 

Esa misma tarde fue detenido en un bar de apuestas deportivas, donde estaba “con una amiga”, y M.R.G. ha insistido en que colaboró con la Policía Nacional desde el momento del arresto y les ayudó a localizar las bolsas donde había tirado las armas y la ropa manchada de sangre.

La Fiscalía y también la acusación particular han subrayado que ven motivos para tipificar el crimen como un delito de asesinato, porque hubo “alevosía y ensañamiento” y el abogado de la familia de la víctima ha asegurado que M.R.G. “llevaba planificándolo mucho tiempo” y que es alguien que “no muestra ningún arrepentimiento”.

Por contra, la defensa del procesado ha destacado que actuó en el crimen “bajo los efectos del alcohol y el consumo de medicamentos”, que es una persona “en tratamiento desde los 17 años” por un trastorno de la personalidad y que esa mañana llevaba los cuchillos con la intención de suicidarse.

Comentarios