lunes 20/9/21

El suicidio de un trabajador del Ayuntamiento de Albacete, accidente laboral

El trabajador estuvo alrededor de un año, desde mayo de 2016, de baja por Incapacidad Temporal, al sufrir ansiedad por una "situación de acoso" en su puesto de trabajo y, pasado ese tiempo, recibió la propuesta de alta puesto que la mutua consideraba que "no había problema en que se incorporara a su puesto de trabajo"
La secretaria provincial de CCOO en Albacete, Carmen Juste, y el coordinador regional de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de este sindicato, José Luis Martínez, en rueda de prensa
La secretaria provincial de CCOO en Albacete, Carmen Juste, y el coordinador regional de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de este sindicato, José Luis Martínez, en rueda de prensa

El juzgado de lo Social número 2 de Albacete ha reconocido como accidente laboral el suicidio, en septiembre de 2017, de un trabajador del Ayuntamiento de Albacete, un graduado social que era interino fijo.

La sentencia, contra la que cabe recurso y que han calificado de "importante y pionera", la han dado a conocer este martes, en rueda de prensa, la secretaria provincial de CCOO, Carmen Juste, y el coordinador regional de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de este sindicato, José Luis Martínez.

Ambos han destacado que "es muy importante que se reconozca como accidente de trabajo un suicidio porque pone de relieve la necesidad de la evaluación de los riegos psicosociales en los puestos de trabajo", algo que, en ese momento y según ha lamentado Juste, el Ayuntamiento de Albacete "no hacía".

El trabajador estuvo alrededor de un año, desde mayo de 2016, de baja por Incapacidad Temporal, al sufrir ansiedad por una "situación de acoso" en su puesto de trabajo y, pasado ese tiempo, recibió la propuesta de alta puesto que la mutua consideraba que "no había problema en que se incorporara a su puesto de trabajo", como ha explicado Juste.

Ha indicado que él pidió volver a trabajar pero en otro departamento, aunque se le concedió el alta en el mismo servicio, ante lo cual el empleado agotó entonces las vacaciones que le correspondían y, en agosto de 2017, volvió a presentar una baja médica.

Los informes, como han explicado Juste y Martínez, reconocían que padecía ataques de ansiedad que empeoraban según se acercaba la fecha en que debía volver a trabajar, aunque la mutua dictaminó que debía volver a su puesto y la Seguridad Social consideró "que no estaba impedido para su puesto", ante lo que le dieron el alta.

El 24 de septiembre de 2017, un día antes de tener que reincorporarse a su puesto, se suicidó.

Su mujer y su hija recibieron una pensión pero no como accidente laboral, que con esta sentencia sí se les verá reconocida, así como el derecho a una indemnización.

Martínez ha señalado que, en el juicio, el Ayuntamiento y la mutua dijeron desconocer "que el trabajador estaba sufriendo una situación de acoso, que conocieron al recibir la denuncia".

Ha destacado la importancia de que "la magistrada establece una relación entre el daño causado en el trabajo y las trágicas circunstancias que se dieron", ante lo que ha insistido en la necesidad de "prevenir y proteger" a los trabajadores en sus puestos de trabajo, para lo que ha considerado "imprescindible" el análisis de los riesgos psicosociales.

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