miércoles 27/1/21

Castilla-La Mancha decidirá a final de mes si continúa el cierre perimetral de la región

Bajan los contagiados de coronavirus en las residencias de mayores de Castilla-La Mancha de 700 a 455 en una semana
El director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, Juan Camacho, ha informado en rueda de prensa sobre la incidencia de coronavirus en la región
El director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, Juan Camacho, ha informado en rueda de prensa sobre la incidencia de coronavirus en la región

Castilla-La Mancha decidirá sobre la continuidad del cierre perimetral a finales de este mes de noviembre, con la revisión de los cifras de transmisión de la covid-19, después de que el Consejo de Gobierno haya acordado esta semana prolongar el cierre y otras medidas como el 'toque de queda' y grupos de un máximo de seis personas.

El director general de Salud Pública, Juan Camacho, ha informado este miércoles en rueda de prensa de la incidencia de la pandemia en la región y ha incidido en que la medida del cierre perimetral es, por ahora, "indefinida en el sentido de que no hay una fecha fija de fin" pero que esto responde a lo que marca el decreto en cuanto a flexibilidad y dinamismo en la toma de decisiones.

"Nuestra intención es revisarlo de aquí a final de mes", ha recalcado al tiempo que ha señalado que está por delante el puente de la Constitución en diciembre y que llegada esa fecha, cree que habrá datos suficientes para tomar "la decisión que sea más oportuna en ese momento".

En cuanto al 'toque de queda' y al máximo de personas que se pueden reunir en grupo, ha dado la misma respuesta porque ha insistido en que "todas las medidas, tanto las incluidas en el decreto del estado de alarma como las propias de la comunidad autónoma, son revisables, ajustables y modificables en cada momento".

Preguntado por la posibilidad de una decisión coordinada con otras comunidades autónomas, ha respondido que Castilla-La Mancha dispone de "una capacidad diagnóstica suficiente para poder asumir las necesidades" que se presenten, si bien ha indicado que está pendiente de lo que determinen tanto el Consejo Interterritorial de Salud como el Ministerio de Sanidad en cuanto a acciones coordinadas.

Camacho ha hecho un relato de la evolución de la pandemia en la segunda oleada en la región para explicar así el porqué de las decisiones adoptadas por el Gobierno regional, y en este sentido ha destacado que durante las cuatro o cinco primeras semanas de esta oleada se produjo un aumento paulatino de la transmisión del virus, que el pico se alcanzó en la semana epidemiológica 38 y que a partir de ahí empezó a disminuir la tasa del número de contagios e incidencia acumulada a siete días.

Por lo tanto, en las semanas 40, 41 y 42 se produce una estabilización de los datos, ha precisado, pero en la semana 43 -la que se inicia el 19 de octubre tras el puente del Pilar- tiene lugar un "salto brusco" con un aumento del 50 por ciento y unas tasas de incidencia "peligrosas".

La disminución desde esa semana 43, ha añadido, hace tener nuevamente "esperanza" pero "con prudencia" de que se esa va a ser la tendencia y que las medidas de control más intensas y generalizadas, de nivel 2 en toda la región y de nivel 3 en alrededor de 40 municipios, van a dar sus frutos y, de hecho, ha avanzado que los datos de la última semana -la 46- dan a entender que se mantiene una tendencia a una "mejoría leve".

Además, ha apuntado que salvo en la provincia de Cuenca, donde se ha producido un aumento de la incidencia, en el resto de provincias ha habido una disminución de contagios en las últimas dos o tres semanas, así como en capitales y grandes ciudades más afectadas como Cuenca y Talavera de la Reina (Toledo), si bien en la capital castellanomanchega se ha registrado un "ligero aumento" de casos de la semana 44 a la 45 y por ello se han prorrogado las medidas y restricciones.

En esta evolución, según el director general de Salud Pública, han hecho efecto muchos factores, entre ellos la contratación de personal por parte del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) de más de 4.000 personas y la labor de los rastreadores y, en este punto, ha recordado que el Ministerio de Defensa cedió 150 a esta región que están en proceso de formación y que se incorporarán "en fechas cercanas".

Estos rastreadores militares, ha especificado a preguntas de los medios de comunicación, se utilizan "allá donde hacen falta de una manera más puntual" y se destinan, entre otros lugares, a centros educativos, zonas básicas de salud y áreas con especial incidencia.

Por otro lado, en relación a los mercadillos de venta ambulante, Camacho ha explicado que las medidas especiales de nivel 2 y 3 que establece la Consejería de Sanidad afectan en cuanto al aforo en el número de puestos, pero que los ayuntamientos disponen de mecanismos para ampliar la superficie destinada a esta actividad para que se pueda guardar la distancia de seguridad marcada.

También se ha referido, a preguntas de los periodistas, a las competiciones deportivas y a este respecto ha señalado que este jueves tendrá lugar una reunión con federaciones con el objetivo del Gobierno regional de establecer las condiciones para poder equiparar este tipo de eventos a otros de tipo cultural y que no se produzcan "agravios comparativos", ha subrayado.

BAJAN LOS CONTAGIADOS EN RESIDENCIAS

Por otra  parte, el número de personas infectadas por coronavirus en las residencias de mayores de Castilla-La Mancha ha experimentado una bajada en la última semana, de manera que ha pasado de 700 residentes confirmados activos a 455, así como se ha reducido en casi 20 el número de residencias con positivos, si bien Toledo sigue siendo la provincia más afectada.

Esta reducción de casos en residencias, ha dicho el director general de Salud Pública durante su comparecencia, hace al Gobierno regional tener la "sensación" de que están funcionando con más efectividad las medidas tomadas.

Con todo, ha subrayado que la "principal preocupación" del Ejecutivo autonómico "era, es y seguirá siendo" las residencias de mayores por la propia población de las mismas, con factores de morbilidad y vulnerabilidad, y por la propia estructura de las residencias.

No obstante, ha precisado que existe una diferencia en relación al diagnóstico del coronavirus en la primera oleada del virus con respecto a la segunda oleada, ya que ha indicado que ahora cuando se detecta un caso se realiza un cribado completo de todos los trabajadores y residentes mientras que en la primera ola se hacían solo dos o tres pruebas PCR más a contactos del positivo.

Por este motivo, ha apuntado que en esta segunda ola hay unas mayores tasas de positividad, porque "se hace un diagnóstico más masivo", ha insistido Camacho.

En cualquier caso, ha agregado que continúa siendo importante el seguimiento de las medidas higiénicas como el uso de mascarillas, la higiene de manos, la distancia de seguridad, evitar las concentraciones de grupos y ventilar las estancias.

Además, ha remarcado que todos los brotes que se producen en residencias preocupan al Gobierno regional porque en una residencia de mayores "lo que parece controlado, en 12 o 24 horas se convierte en un incendio", por lo que ha asegurado que la Administración pone "toda la fuerza, músculo y capacidad asistencial, diagnóstica y epidemiológica en todos los brotes".

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