sábado 5/12/20

Castilla-La Mancha, con el apoyo de PP, PSOE y Cs, pide a Sánchez el estado de alarma

- Preferiblemente para toda España porque lo que ocurre en una comunidad autónoma influye en las demás, pero en cualquier caso lo solicita para esta región, tal y como ha aprobado el Consejo de Gobierno en su reunión extraordinaria.

- García-Page admite en su misiva a Sánchez que "la evolución de la situación epidemiológica está siendo preocupante" y la tendencia puede derivar a una "mayor gravedad".

Imagen de archivo de una reunión del Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha
Imagen de archivo de una reunión del Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con el apoyo del PP y Ciudadanos, ha acordado este sábado solicitar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la declaración del estado de alarma, preferiblemente para toda España porque lo que ocurre en una comunidad autónoma influye en las demás, pero en cualquier caso lo solicita para esta región.

El Consejo de Gobierno extraordinario reunido en Toledo ha acordado esta decisión, de la que ha informado la consejera de Igualdad y portavoz del Ejecutivo autonómico, Blanca Fernández, quien ha comparecido en rueda de prensa en el Palacio de Fuensalida, y por su parte, el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, ya ha remitido al presidente del Gobierno una carta con la petición del estado de alarma.

Fernández ha dicho que la situación provocada por la pandemia de coronavirus es preocupante porque hay transmisión comunitaria y se deben de tomar medidas para evitar un segundo confinamiento domiciliario que sería malo para el país, para su economía, y para la salud emocional de las personas, pero las comunidades autónomas necesitan un "paraguas" de protección jurídica potente como es el estado de alarma para tomar las medidas que sean necesarias con seguridad jurídica y que no puedan ser tumbadas en un juzgado.

También se necesita una actuación coordinada de las comunidades autónomas adecuada a cada momento epidemiológico y evitar medidas contradictorias entre sí que puedan perjudicar a otro territorio.

No pude haber 17 estrategias", ha afirmado la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, que se ha mostrado partidaria de una para toda España con flexibilidad para ser eficiente en cada territorio y que garantice firmeza y diligencia a la hora de tomar medidas en las comunidades autónomas, porque lo que se hace en una región afecta a las comunidades limítrofes y, por tanto, a toda España.

Además, ha indicado que Castilla-La Mancha va a plantear el toque de queda en el próximo Consejo Interterritorial de Salud, e intentar que se consensúe para todo el territorio nacional.

La portavoz del Ejecutivo castellano-manchego ha apuntado que, a la hora de declarar el estado de alarma, España no puede tener complejos y ha citado países como Francia, Portugal, Italia, Israel o Irlanda donde se han adoptado medidas contundentes.

Ha destacado Fernández que, antes de la reunión del Consejo de Gobierno en la mañana de este sábado, el Ejecutivo regional ha hablado con responsables de los grupos parlamentarios de PSOE, PP y Ciudadanos, que se han mostrado "plenamente de acuerdo" con la decisión de pedir la declaración de estado de alarma.

Blanca Fernández ha subrayado los esfuerzos realizados por la comunidad autónoma para frenar los contagios una vez que se superó la primera ola de coronavirus que se llevó tantas vidas, y en ese sentido, ha recordado que se ha contratado a medio millar de auxiliares de enfermería para tareas de vigilancia y rastreo, se ha reforzado la Atención Primaria también con más profesionales y se han aumentado los mecanismos de detección del virus con PCR y test rápidos y de antígenos.

Sanidad busca también positivos de forma proaciva con cribados en grupos de riesgo y encuentra asintomáticos para frenar ahí la línea de contagios.

Ha resaltado asimismo que esta segunda ola presenta diferencias muy notables respecto a la primera de marzo y abril, y ahora Castilla-La Mancha presenta una incidencia de covid-19 por debajo de la media española.

En ese sentido, en su carta a Sánchez, Page informa de que la incidencia acumulada a siete días en Castilla-La Mancha es de 181,17 positivos por cada 100.000 habitantes, y la acumulada a 14 días es de 385,22 por 100.000 habitantes, pero aun así la epidemia es "preocupante y la tendencia puede derivar a una evolución de mayor gravedad".

La portavoz del Ejecutivo castellano-manchego también ha indicado que, mientras que en los meses de marzo, abril y mayo, de cada 10 personas afectadas, 9 acudían al hospital y se producían 6 ingresos, ahora solo una de cada 10 tiene que acudir al hospital porque "el rastreo, la Atención Primaria y las acciones que desarrolla Salud Pública han sido capaces de darle la vuelta a la situación".

Pero también hay que ser responsables y decir que la situación nos preocupa porque es transmisión comunitaria" y hay que tomar medidas adecuadas al momento epidemiológico, ha dicho.

El estado de alarma, ha insistido, es imprescindible para afrontar esta segunda ola de covid-19, y debe ser nacional porque la estrategia debe ser también nacional, pues hay que dar una respuesta a los ciudadanos y que tengan las cosas claras, aunque ha precisado que la región no renuncia a un estado de alarma autonómico ni a ninguna medida dependiendo de la evolución de la pandemia.

 La consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández

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