sábado 19/9/20

Sánchez defiende que no quiere mayor descentralización en Cataluña, sino mantener el "estatus quo"

Por otra parte, Sánchez defiende las entregas a cuenta a las CCAA para que el bloqueo no les afecte

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la entrevista con el diario NIUS en La Moncloa
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la entrevista con el diario NIUS en La Moncloa

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha defendido este jueves que él no es partidario de una mayor descentralización en Cataluña, sino que quiere mantener el actual "estatus quo" en relación con el Estatut catalán.

En una entrevista con el diario digital Nius, Sánchez ha reconocido que entre los detractores de la independencia en Cataluña, mayoritarios en este territorio, no todo el mundo piensa lo mismo. "Hay gente en Cataluña que quiere una recentralización por parte del Estado de las competencias, otros que queremos mantener el estatus quo, me refiero al Estatuto de Autonomía y otros en cambio que proponen una mayor descentralización", ha señalado.

Hasta hace bien poco, el líder del PSOE venía defendiendo una profundización y mejora del autogobierno catalán a través de una reforma del Estatut e incluso pactó con el PSC en 2017 la Declaración de Barcelona que aboga por una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para recuperar algunos aspectos que el Tribunal Constitucional anuló del Estatut, como la creación de un Consejo de Justicia Catalán configurado como una instancia desconcentrada del Consejo General del Poder Judicial.

A lo largo de la entrevista, Sánchez tampoco ha defendido en ningún momento la España federal de la que solía hablar estando en la oposición. De hecho, ha explicado que la diferencia entre los socialistas y los independentistas es que ellos quieren identificar a Cataluña como un estado independiente y los socialistas piensan que la mejor manera para que Cataluña exprese su identidad "es a través del Estado autonómico".

Sánchez ha revelado que "desde hace un tiempo" no mantiene contacto con el president de la Generalitat, Quim Torra, si bien ha admitido que hay una colaboración "bastante positiva" entre su Gobierno con muchos de los departamentos del Govern catalán.

Al presidente del Gobierno le preocupa la reciente detención de miembros de los Comités de Defensa de la República que preparaban acciones terroristas y ha culpado al secesionismo de "contribuir" con su discurso falso contra España a la "radicalización de elementos extremistas".

LA BANALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

Bajo su punto de vista, hay responsables independentistas que están banalizando estos indicios de violencia y radicalización en sus propias filas, lo que Sánchez juzga peligroso y preocupante porque el independentismo no sólo busca que Cataluña salga de España sino expulsar a España de Cataluña, como quedó reflejado en la forma en que manifestantes catalanes increparon el martes pasado a una periodista de Telecinco.

"No se tiene que ir nadie de Cataluña voten lo que voten y piensen lo que piensen", ha defendido Sánchez, que considera que ése es un "proyecto peligroso, divisorio (...) y que debe llevar a la reflexión al movimiento independentista".

Sánchez también ha advertido al independentismo de que son ellos los que tienen la "responsabilidad" de evitar obligar al Estado a aplicar un artículo "perfectamente legítimo" como es el 155. Si no cometen "irresponsabilidades", el Gobierno no tendrá que adoptar "medidas extraordinarias", ha abundado.

El líder socialista ha negado estar amenazando con el 155 para sacar votos en campaña y ha argumentado que hablar de manera permanente del 155 antes de las elecciones del pasado 28 de abril fue lo que hicieron PP y Ciudadanos y "tuvieron el resultado que tuvieron".

Sánchez ha aclarado que, en caso de necesidad ante un hipotético desafío independentista, el Gobierno, aun estando en funciones, podría aplicar tanto el 155 como la Ley de Seguridad Nacional.

De cara al 10 de noviembre, Sánchez ha confiado en que tras los comicios, y más allá de cuántos escaños suba o deje de subir su partido, cambien las "actitudes" del resto de formaciones y no se vuelva a producir un bloqueo como ha ocurrido en esta breve legislatura en torno a la única formación capaz de liderar el Gobierno.

Eso sí, ha calificado de "ciencia ficción" la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de cuya formación se decía que iba a traer estabilidad y lo que ha aportado es, a juicio de Sánchez, lo contrario.

El presidente ha puesto en valor su negativa a ceder a las exigencias de Podemos y configurar un Gobierno que habría dependido de las fuerzas independentistas para sumar mayoría absoluta porque esa actitud ha desvelado la "gran hipocresía" de la derecha, que le caricaturizaba como un líder dispuesto a todo con tal de mantenerse en La Moncloa y al mismo tiempo le empujaba a pactar con Podemos y los independentistas.

En opinión de Sánchez, ha quedado demostrado que ha "antepuesto el interés general" de lograr estabilidad y gobernabilidad cierta para el país, objetivo que busca alcanzar el 10 de noviembre.

ENTREGAS A CUENTA A CCAA Y ECONOMÌA

En otro orden, el presidente del Gobierno en funciones ha defendido las entregas a cuenta de las comunidades antes de las elecciones porque considera que "es importante que tengan el dinero que les corresponde y que el bloqueo" político "no afecte a otras instituciones".

Así lo ha apuntado durante la entrevista, un día después de anunciar, en un mitin en Valencia, que el Ejecutivo actualizará las entregas a cuenta antes del 10 de noviembre.

Ha hecho además esta defensa de la medida cuando se le ha preguntado si no teme que los demás partidos la consideren electoralista.

Según ha explicado, si no se ha hecho en meses anteriores es porque esperaba que hubiese Gobierno y "cierta estabilidad" y no hiciese falta recurrir a medidas extraordinarias.

Pero una vez constatado que hay repetición electoral "el Gobierno asume su responsabilidad de actualizar las entregas y buscar el mecanismo para poder hacerlo posible".

Además ha criticado la "hipocresía" por parte de PP y Cs con este tema, porque rechazaron junto a los independentistas unos presupuestos que incluían estas actualizaciones, cumplían con los objetivos de estabilidad y daban "más margen" financiero a las comunidades.

"Ahora se rasgan las vestiduras", ha lamentado el líder socialista, quien ha preguntado cuándo lo hace si no es ahora.

Las actualizaciones de las entregas a cuenta, según han explicado fuentes gubernamentales, tienen que aprobarse con un decreto ley por parte del Consejo de Ministros. Y dicho decreto tendría que ir a la Diputación Permanente del Congreso para su convalidación.

Además, el Gobierno necesita aún el visto bueno de la Abogacía del Estado a esta medida.

El Ejecutivo tiene que demostrar que no menoscabaría la actuación del Gobierno entrante y que es de perentoria necesidad para que la abogacía lo apruebe, y considera que ambos supuestos se cumplen, porque las entregas son anticipos que en cualquier caso acabarán recibiendo las regiones y porque hay algunas de ellas que las necesitan con urgencia, como la Comunidad Valenciana o Murcia.

En la entrevista con Nius, Pedro Sánchez ha insistido en que los fundamentos económicos de España son "bastante sólidos" y ha considerado que no estamos en la misma situación que durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando la desaceleración derivó en una grave crisis.

Y al ser preguntado por la fuerte caída de la bolsa de este miércoles y por el anuncio de Trump de poner nuevos aranceles a Europa, Sánchez ha señalado que los "nubarrones" no vienen tanto por los "fundamentos" económicos sino por "la inestabilidad política o por la irresponsabilidad de algunos políticos".

"Si uno anuncia aranceles o guerras comerciales como otras potencias, países medianos como España poco o nada podemos hacer salvo fortalecer nuestro proyecto común europeo para poner algo de raciocinio a la economía global", ha señalado.

Y ha insistido en esos fundamentos sólidos de la economía a pesar de su enfriamiento, al que hay que dar, ha recalcado, una "respuesta justa y equitativa".

"Ni alarmismos ni autocomplacencias. Y a Estados Unidos y China que no entren en esa guerra que a quien más daña es a quien menos tiene", ha dicho el líder socialista.

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