sábado 20.07.2019

El Rey Felipe VI propone a Pedro Sánchez (PSOE) someterse al debate de investidura

Pedro Sánchez ha anunciado este martes que acepta el encargo del Rey de someterse a la sesión de investidura y ha revelado que a partir de mañana mismo se pondrá en contacto con el resto de formaciones para buscar los apoyos necesarios

S.M. El Rey Felipe VI durante el encuentro mantenido este lunes en La Zarzuela con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez
S.M. El Rey Felipe VI durante el encuentro mantenido este lunes en La Zarzuela con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez

El Rey ha propuesto este martes al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, someterse al debate de investidura para intentar ser presidente del Gobierno, según ha anunciado el presidente del Congreso, el socialista Patxi López.

Así se lo ha comunicado Felipe VI a López, al que ha convocado a las 19.30 horas en Zarzuela tras concluir la segunda ronda de consultas con los diferentes líderes políticos antes de designar un candidato a la Presidencia del Gobierno.

El exlehendari ha comenzado su rueda de prensa dando lectura de la decisión del Rey que, apelando al artículo 99.1 de la Constitución, propone a Pedro Sánchez candidato a la Presidencia y lo comunica al Congreso de los Diputados.

"Por tanto, hay una propuesta para que se inicien las negociaciones", ha señalado López, informando de que minutos después de su encuentro con el monarca ha hablado por teléfono con el líder socialista, que se encontraba en su despacho del Congreso, para informarle de la decisión de Felipe VI.

Una propuesta con la que ya contaba Sánchez, según ha comentado el presidente de la Cámara, habida cuenta de que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ya había anunciado su negativa a someterse a la investidura al no contar con los apoyos necesarios para lograrla.

UN PLAZO DE TRES SEMANAS A UN MES

En su comparecencia, López ha informado de que el candidato socialista ha calculado que le harán falta entre tres semanas y un mes para negociar su investidura, un plazo que el presidente del Congreso considera "razonable", habida cuenta de que las conversaciones aún deben iniciarse y que, después, cualquier eventual acuerdo se someterá a la militancia socialista, algo que, ha dicho, "también lleva unos días". Si el acuerdo fructifica con Podemos e Izquierda Unida también las bases de estas dos organizaciones deberán opinar al respecto.

La tercera autoridad del Estado ha mostrado su deseo de que los partidos se dejen "de comunicaciones a través de los medios" y se "sienten a la mesa" para "hablar en serio" para un posible pacto de Gobierno, de modo que "empiece a contar el tiempo" y el proceso pueda tener una conclusión. "O un Gobierno o unas eventuales elecciones, pero esperemos que sea un Gobierno, que para eso están estos trámites en marcha", ha manifestado.

Si finalmente se cumple las previsiones de tiempo de Sánchez, el primer Pleno de investidura podría tener lugar la primera semana de marzo. Será cuando se produzca la primera votación cuando empiece a correr el plazo de dos meses que establece la Constitución para lograr la investidura. Si en ese plazo nadie es capaz de forma Gobierno habría que convocar nuevas elecciones, que, en ese caso, se celebrarían en mayo.

"GRACIAS MAJESTAD, ACEPTO"

"Gracias Majestad, acepto", ha sido la respuesta que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dado al Rey Felipe VI cuando el monarca le ha llamado por teléfono para ofrecerle ser candidato a la investidura como presidente del Gobierno, han informado a Europa Press fuentes de la Casa del Rey.

Felipe VI ha llamado en la tarde de este martes a Sánchez una vez terminada la reunión del Rey con el líder del PP, Mariano Rajoy, que ha reiterado al monarca que sigue sin tener los apoyos suficientes para someterse a un debate de investidura aunque no renuncia a intentarlo en un futuro.

El Rey, que no ha vuelto a ofrecer a Rajoy ser candidato a la investidura después de que el líder del PP declinara la oferta que le hizo el monarca en este sentido el pasado 22 de enero, ha llamado entonces a Sánchez para ofrecerle a él que intente formar Gobierno y, después de que Sánchez aceptase la oferta, ha citado al presidente del Congreso, Patxi López, al Palacio de la Zarzuela para comunicarle esa decisión, que López ha hecho pública después en el Congreso.

QUÉ MARCA LA CONSTITUCIÓN SOBRE EL PROCESO

Proponiendo a Sánchez el Rey se ha limitado a cumplir con lo que dice estrictamente el artículo 99.1 de la Constitución que afirma que el Rey, "previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno".

El monarca desbloquea así la situación, pero lo hace porque es la propia Carta Magna la que le obliga a proponer un candidato. El Rey ha tomado además esta decisión más de un mes después de las elecciones del 20 de diciembre, tras haber llevado a cabo dos rondas de consultas con los partidos políticos y después de que el líder de la fuerza más votada declinara ser el primero en someterse a un debate de investidura y el líder de la segunda fuerza sí aceptara esa oferta.

Si el Rey hubiera dado más tiempo a las negociaciones sin proponer un candidato a la investidura podría continuar el bloqueo político y el monarca se habría separado del papel de neutralidad política al que le obliga la Constitución, pues una decisión así pudiera interpretarse en favor de los intereses de unas fuerzas políticas sobre otras, según fuentes parlamentarias, que consideran por tanto "lógico" que el monarca proponga a Sanchez después de que Rajoy haya declinado intentar la investidura primero.

Felipe VI, subrayan las mismas fuentes, "no decide ni busca candidato", pues ésa es una competencia que compete al Congreso de los Diputados, reflejo de lo que los ciudadanos españoles han votado en las urnas.

EMPEZARÁ YA MISMO A HABLAR CON EL RESTO DE FORMACIONES

El secretario general del PSOE ha revelado que a partir de este mismo miércoles se pondrá en contacto con el resto de formaciones políticas para buscar los apoyos necesarios.

Así lo ha anunciado Sánchez en rueda de prensa en el Congreso después de que el presidente de la Cámara Baja, Patxi López, haya anunciado que el monarca le ha trasladado la propuesta del candidato socialista para someterse a la sesión de investidura.

"Anuncio de forma solemne que el Grupo Socialista y yo mismo vamos a asumir esa responsabilidad y vamos a intentar formar Gobierno", ha afirmado Pedro Sánchez antes de explicar que buscará apoyos "a la derecha a la izquierda", pero siempre poniendo las políticas por delante de "los sillones" o el reparto de cargos.

CUATRO PRIORIDADES

"Antes de las alianzas vienen los proyectos, antes de los nombres vienen los programas, antes de con quién viene para qué", ha sostenido para indicar a continuación las cuatro prioridades a las que, a su juicio, se enfrenta España: la falta de oportunidades laborales, la desigualdad, la crisis de convivencia con Cataluña y la crisis de confianza de los ciudadanos en sus instituciones.

Sánchez ha enumerado las políticas que, a su juicio, son necesarias para responder a estos desafíos y se ha mostrado dispuesto a discutirlas con el resto de partidos, porque, ha dicho, el cambio que necesita el país no es tarea de un solo líder ni de un solo partido.

Se trata, ha dicho, de iniciar un "camino sereno, cargado de responsabilidad, de principios y de generosidad". "El cambio, el progreso, las reformas, deben ser la base de ese entendimiento", ha remachado.

CON EL PP, NO

Con quien ha descartado ya que pueda a llegar a un pacto es con el PP, aunque, eso sí, ha explicado que aspira a sumar a este partido a la reforma de la Carta Magna. Sánchez ha insistido en que el partido de Mariano Rajoy tiene que pasar a la oposición para "regenerarse" y ha dejado claro que, aunque hablará con este partido, no entra en "la formación de gobierno" que está "contemplando".

Además, el líder de los socialistas ha sido muy duro con Rajoy por la "espantada" que ha dado después de las elecciones generales, renunciando a la tarea para la que le votaron siete millones de españoles, algo que ha atribuido a su "nula capacidad de acuerdo" y a su "aversión por el diálogo".

De esta manera, ha denunciado, ha llevado a España a una "situación de bloqueo" durante más de un mes, con la que el PSOE quiere acabar.

De hecho, ha asegurado que ésta es su voluntad cuando se le ha preguntado si, en el caso de no llegar a un acuerdo, se someterá en cualquier caso a su investidura para que empiece a correr el plazo de dos meses que la Constitución fija como tope para designar un presidente o, de lo contrario, para convocar elecciones.

"Yo no soy Rajoy, yo voy en serio", ha respondido Sánchez, para después asegurar que él ha dado "un paso al frente con todas las consecuencias" y va a "llegar hasta el final" porque está pensando en "el bien común".

Pero Sánchez se ha mostrado confiado en poder concitar a las "fuerzas del cambio" para poder ser presidente del Gobierno. Y ha querido trasladar un "mensaje de confianza a los españoles" porque cree que "España sabe y puede gobernarse desde el diálogo y la moderación, impulsando políticas progresistas y reformistas".

Para ello, este martes ha hecho un llamamiento a todos y no sólo a la "nueva generación de políticos" que, a su juicio, están llamados a entenderse para "propiciar una alianza", porque cree que "todos" los españoles "deben tener cabida en el proyecto de cambio", independientemente de su edad, condición, ideología o del partido al que hayan votado.

De esta manera, ha insistido en que, para él y su partido, la formación de gobierno "no es un fin en sí mismo". "Nuestro objetivo son las políticas que pueda poner en marcha este gobierno, así que no se trata de sillones, se trata de soluciones", ha recalcado.

Por eso, no ha querido hablar de qué gobierno puede resultar de este acuerdo, aunque no ha descartado la posibilidad de una coalición. Ha insistido en que su intención es hablar del programa y luego de "con el quién" y "cómo se materializa" ese acuerdo.

Cuando se le ha preguntado si se ve gobernando con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, como vicepresidente y con miembros de este partido en el Consejo de Ministros, ha remachado que se ve "gobernando con aquellos que compartan" con él su objetivo de luchar contra el desempleo, poner fin a las amnistías fiscales o reformar la Constitución.

Y ha asegurado que se pondrá él mismo manos a la obra "a partir de mañana". Por el momento, no ha aclarado quién compondrá el equipo negociador del PSOE ni cómo se organizarán las conversaciones que, según ha dicho, se harán con transparencia.

NO BUSCARÁ A LOS INDEPENDENTISTAS

También ha insistido en que hablará con todos pero no buscará el apoyo de los independentistas para su investidura, aunque no ha aclarado qué hará si su abstención es imprescindible para que sea presidente del Gobierno.

Eso sí, se ha reído de que incluso se esté hablando de la posibilidad de que estos diputados se ausenten de la votación. Tras insistir en que él se toma "en serio" este proceso, ha apuntado además que tanto ERC como Democracia y Libertad ya han dicho que van a votar en contra. "¿Por qué no fiarse de su palabra?", ha dicho.

Sánchez ha hecho hincapié además en que "nadie" puede dudar de que el PSOE "siempre" va a defender la integridad de España y el respeto a la Constitución, como, a su juicio, ha "demostrado" estos cuatro años. Eso sí, también ha recalcado que, para resolver la crisis catalana, "con la ley no basta" y "hace falta política" y diálogo.

En definitiva, ha insistido en que su objetivo es abrir un proceso de negociación y tratar de llegar a acuerdos para resolver los principales desafíos que tiene España. Y, para eso, ha remachado, hace falta "el acuerdo de todas las fuerzas del cambio, sin frentes".

Para buscar este pacto, ha explicado que cree que necesitará "al menos" un mes, en el que, ha dicho, su agenda "no estará vacía". "Yo voy en serio", ha remachado.

Además, ha vuelto a lanzar un mensaje al líder de Podemos, Pablo Iglesias, al que ha llamado a abrir ese "camino de serenidad, de responsabilidad y de generosidad" y ha apuntado que sus votantes "no entenderían que se apoyara una candidatura de un presidente socialista, que pusiera fin a cuatro años de gobierno del PP".

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