sábado 5/12/20

El rey pide más integridad y un esfuerzo de entendimiento en defensa del interés nacional

La princesa de Asturias subraya en su discurso que la pandemia de la COVID ha enseñado a los jóvenes responsabilidad y solidaridad
El rey pide más integridad y un esfuerzo de entendimiento en defensa del interés nacional
El rey pide más integridad y un esfuerzo de entendimiento en defensa del interés nacional

Felipe VI ha pedido este viernes "un gran esfuerzo nacional de entendimiento y de concordia" ante la situación que atraviesa España por la pandemia del coronavirus y ha reclamado a las instituciones que se conduzcan con sentido del deber, mayor responsabilidad y máxima integridad y rectitud para que prevalezca el interés nacional y el de los españoles.

El rey ha hecho esa apelación en su intervención en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2020 que, como consecuencia de la pandemia, se ha celebrado por primera vez en el Hotel de la Reconquista de Oviedo, ante un aforo muy reducido del que formaban parte la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo; el líder de la oposición y presidente del PP, Pablo Casado; y el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes.

En este escenario, acompañado en la presidencia del acto por la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía y en un momento de especial tensión política, el jefe del Estado ha dedicado parte de su intervención a describir la difícil situación que están atravesando muchos ciudadanos a causa de la pandemia y a instar a superarla de forma unida.

Debido a los efectos que están provocando en muchos de ellos la COVID-19 y la "incertidumbre y preocupación" económica que también conlleva, ha apelado al valor, a la esperanza y al trabajo conjunto.

"Es necesario que todos hagamos un esfuerzo colectivo, un gran esfuerzo nacional de entendimiento y de concordia; y que mostremos -ha añadido- toda nuestra energía, todo el talento de nuestra sociedad, toda la capacidad del Estado, y una voluntad y actitud inquebrantables y decididas de superación".

Felipe VI ha abundado en las pruebas de resistencia que está dando la mayoría de españoles ante la situación y ha considerado que ese ejemplo no puede ser estéril ni caer en el olvido.

"Ese ejemplo nos exige a todas las instituciones estar siempre, y ahora más que nunca, al lado y al servicio de los ciudadanos".

Y ha insistido en ese argumento: "Requiere conducirnos con sentido del deber, con la mayor responsabilidad y con la máxima integridad y rectitud para que el interés nacional prevalezca y los intereses generales de los españoles sean nuestro norte y guía".

La princesa Leonor había apelado momentos antes a la responsabilidad de los jóvenes ante la pandemia de coronavirus y a la solidaridad de todos para hacer frente a las dificultades.

"Tengo casi 15 años. Sigo muy de cerca, como muchos niños y jóvenes de mi edad, lo que sucede en nuestro país. Y después de haber estado meses sin ir al colegio, la vuelta a clase nos demostró que tenemos que adaptarnos a estas nuevas circunstancias, siempre con la esperanza de que todo mejore", ha señalado la princesa en la que ha sido su segunda intervención -la primera fue el año pasado en el Teatro Campoamor- en la entrega de estos galardones.

La princesa ha sido también la encargada de entregar los diplomas a los galardonados presentes en una ceremonia que ha estado marcada por las medidas de seguridad que exige la pandemia, pero también por la presencia de las quince personas que asistieron en representación del colectivo sanitario que hace frente a la COVID-19 y cuya labor le ha llevado a ser reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Entre ellos se encontraba Teresa López Pernia, madre de Sara Bravo, una médico de familia del centro de salud de Mota del Cuevo (Cuenca) que, con 28 años, perdió la vida atendiendo a pacientes con covid-19, y que se ganó la mayor ovación del medio centenar de personas presentes en la capilla del antiguo hospicio de Oviedo que hoy es el Hotel de la Reconquista.

Médicos, enfermeras, técnicos, una farmacéutica, una limpiadora y un MIR se encontraban también representando a un colectivo de miles de profesionales a los que ha puesto voz el jefe de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y del grupo HM, José Eugenio Guerrero Sanz, que reconoció que en la primera ola "hubo desaliento, cansancio infinito, lágrimas y miedo", pero que siempre volvieron a levantarse. "Rendirse no era una opción".

Palabras de ánimo también tuvo el bicampeón mundial de rallys y tres veces ganador del Dakar, Carlos Sainz, Premio Princesa de Asturias de los Deportes, que ha alentado los jóvenes a que persigan sus sueños con confianza y que luchen por ellos con ilusión y que ésta guíe sus decisiones "teniendo por bandera el esfuerzo, el sacrificio y la valentía". 

El economista Dani Rodrik, Premio de Ciencias Sociales, que al igual que otros galardonados no pudo trasladarse hasta la capital asturiana para recibir la distinción por las limitaciones derivadas de la crisis sanitaria, mostró su "profundo agradecimiento" y reivindicó un modelo de globalización que ayude a las sociedades a gestionar sus desafíos, económicos y no económicos. 

En una ceremonia sin público, la emoción la ha puesto también la música del fallecido Ennio Morricone, Premio de las Artes junto al estadounidense John Williams, y cuyo hijo, Andrea, ha dirigido en un espacio anexo al salón Covadonga al cuarteto de cuerda que ha interpretado un tema de "Érase una vez en América" tras cambiar la batuta por el diploma que le ha entregado la princesa.

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