Aragonés avisa a Sánchez de que la confianza es "cero" tras el espionaje

Y ve "inviable" colaborar sin depurar responsabilidades
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, durante su reunión con formaciones independentistas en el Congreso - EP/Jesús Hellín
photo_camera El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, durante su reunión con formaciones independentistas en el Congreso - EP/Jesús Hellín

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, ha avisado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el presunto espionaje a más de sesenta políticos independentistas a través del sistema Pegasus hace que ahora mismo la confianza en el Ejecutivo central sea "cero" y le ha urgido a que haga una investigación interna para depurar responsabilidades.

"Es evidente que en una legislatura hay un mínimo de confianza que se debe preservar, esta confianza en estos momentos es cero", ha recalcado el dirigente de la Generalitat que ha acudido este jueves al Congreso de los Diputados para reunirse con los portavoces de los grupos parlamentarios catalanes y vascos y con el socio de Gobierno de Sánchez, Unidas Podemos, en el marco de una escenografía que ha levantado gran expectación.

Aragonès sido tajante al incidir que este caso de espionaje "es el más grave de la democracia y no quedará impune".

"No puedes pretender que todo siga igual que hasta ahora. A partir de las decisiones que tome o no tome el Gobierno español, también el Gobierno de la Generalitat y los partidos, van a tomar sus decisiones sobre el futuro de la legislatura", ha advertido horas después de que la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, haya pedido no frivolizar con la estabilidad del Ejecutivo a cuenta de esta polémica.

Rodríguez, en una entrevista en Televisión Española, ha insistido en que el Gobierno no tiene nada que ver ni nada que ocultar en este supuesto espionaje y ha lanzado un mensaje de calma a ERC porque el Gobierno "quiere seguir en esa relación de confianza, de normalidad, diálogo y conversación".

"Ante este espionaje masivo" el Ejecutivo tiene que tomar decisiones, "tienes que ser muy claro y tienes que llegar hasta el final", ha insistido, sin embargo Aragonès.

Y es que sin el apoyo de ERC o de otros aliados del Ejecutivo en el Parlamento, como EH Bildu o el PDeCAT, el Gobierno tiene difícil sacar adelante leyes pendientes por aprobar como la de Memoria Democrática, la Ley Audiovisual o la nueva ley de Vivienda.

De hecho, sus socio de coalición Unidas Podemos se ha sumado a la petición de estos partidos, que junto con el PNV, el BNG, Más País y Compromís, urgen crear una comisión de investigación en el Congreso que aclare si el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha tenido algo que ver en este espionaje, tal como apunta el propio Aragonès.

Sin embargo, tras la reunión de Aragonès con los representantes de Unidas Podemos, el presidente del grupo parlamentario, Jaume Asens, no ve "riesgo" de que estos hechos puedan romper la legislatura.

Asens ha exigido a Sánchez que acabe con la herencia del PP "de las cloacas del Estado", mientras desde Bildu su portavoz, Mertxe Aizpurua ha advertido al Ejecutivo de que "tiene tiempo" para cambiar su actitud y no "minusvalorar" este espionaje que podría tener consecuencias en el Congreso.

"Es necesaria una investigación independiente y una comisión parlamentaria que adopte responsabilidades", ha recalcado al tiempo que los portavoces de los partidos nacionalistas catalanes, la CUP, PDeCat y JxCat, han anunciado que responderán con dureza en las Cortes.

Todos estos partidos coinciden en que deben actuar los servicios jurídicos de la Cámara, puesto que el espionaje ha sido a través de sus móviles del Congreso, y señalan que también se ha podido acceder a documentos e información confidencial, así como a información de la Presidencia del Congreso.

"La relación con el Gobierno ya no va a ser la misma", ha dicho el portavoz del PDeCAT, Ferran Bel, que ha precisado, no obstante, que eso no implica que vayan a votar a todo 'no'.

La dirigente parlamentaria de Junts, Miriam Nogueras, ha pedido la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o del director del departamento de seguridad nacional, y ha avisado de que actuarán de forma conjunta con ERC, CUP y Bildu, incluso en los tribunales.

Aragonés ha insistido en saber "a quién se ha espiado, quién dio la orden, quién lo supervisó, quién lo autorizó y qué se ha hecho con esta información" y ha recalcado que "alguien debe asumir responsabilidades por este escándalo de espionaje", a su juicio "el más grave de la democracia".

Una preocupación que también ha trasladado el portavoz del PNV, Aitor Esteban, tras su conversación telefónica con el dirigente catalán: "Es grave en cualquier caso, pero siendo representantes políticos pone aun más de relieve el nivel de calidad democrática del propio sistema de gobierno. Apoyaremos las iniciativas que contribuyan a dar luz al asunto así como las mejoras legislativas que contribuyan a evitarlo", ha puntualizado en redes sociales.

De momento Ciudadanos se ha desmarcado de la comisión de investigación en el Congreso y ha anunciado su voto en contra dado que el caso ya se ha puesto en manos de la justicia, aunque lo que sí apoyará la formación naranja es la constitución de la Comisión de gastos reservados y secretos oficiales, bloqueada en el Congreso desde hace dos años.

En este sentido, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, cree que esta comisión debería haberse constituido desde el inicio de la legislatura aunque ha avisado de que "los números no salen" tras haber hablado con los grupos parlamentarios, ya que los miembros de la comisión deben ser aprobados por mayorías cualificadas "y los grupos no están en condiciones".

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