García-Page: queda muy claro que Puigdemont era quien rompía la convivencia en Cataluña

El presidente de Castilla-La Mancha ve bien que los agricultores se movilicen pero no unos contra otros sino ante la competencia desleal de terceros países: "los franceses se están portando de una manera enormemente egoísta"
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, atendiendo a los medios de comunicación este jueves en la localidad toledana de Seseña
photo_camera El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, atendiendo a los medios de comunicación este jueves en la localidad toledana de Seseña

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha considerado que la maniobra de Junts al tumbar en el Congreso la tramitación de la Ley de Amnistía se traduce en que Carles Puigdemont ha dado al botón de pausa a la legislatura en su "mando a distancia"; al tiempo que ha considerado que es el expresidente catalán "el responsable de la convivencia en Cataluña". "Si alguien tenía alguna duda de quién era realmente quien rompía la convivencia en Cataluña...", ha deslizado.

En declaraciones a los medios de comunicación desde Seseña, asegura el presidente regional que Puigdemont "ha dejado muy claro ante todos los españoles y ha asumido en primera persona" ser el responsable de esta ruptura.

"Si algo ha quedado claro estos días, es que la ruptura del marco de convivencia en Cataluña, el enfrentamiento social y civil al que se llevó a la sociedad catalana en los últimos años, tiene un origen y tiene nombres y apellidos", ha aseverado

El rechazo de Junts a la ley de Aministía, según ha abundado, "deja muy claro que Puigdemont está en el origen, en el comienzo y en la idea de la ruptura del marco de convivencia".

"Es decir, no sólo con España, sino dentro de Cataluña, entre unos catalanes y otros. Esto ha quedado de manifiesto", ha insistido.

Ha acusado a Puigdemont de "humillar a las instituciones españolas", deseando que al menos estas instituciones ahora no queden "en ridículo", porque "ya sería el colmo".

PROTESTAS DE AGRICULTORES Y NUEVA PAC

En otro orden, el presidente regional ha afirmado que "es bueno" que los agricultores se movilicen pero ha rechazado que lo hagan discutiendo unos con otros sino para que Europa esté protegida ante la competencia desleal que se produce en terceros países.

A preguntas de los medios sobre la nueva Política Agraria Común (PAC), García-Page ha afirmado respecto a las protestas en Francia que los franceses "se están portando de una manera enormemente egoísta". Así, ha puesto como ejemplo que están cortando carreteras y tirando productos españoles, mientras le reclaman a su gobierno que se quite la obligación de que el cuatro por ciento de sus tierras roten en barbecho.

"¿Sabe alguien cuál es la media de barbecho en nuestra tierra? El 25 por ciento. Y no solo es el 25 por ciento, sino que hemos pedido que se permita llegar incluso al 40 por ciento de barbecho para contar y seguir contando con la posibilidad de fertilidad de la tierra", ha manifestado, para agregar que "el problema" es que en Francia hay agua y la quieren aprovechar al cien por cien, pero "se están equivocando de tiro".

Es por ello por lo que tras afirmar que Europa se ha vuelto "muy exigente" respecto al campo, ha dicho que siguen entrando productos de otros países que no vienen con esas exigencias. "Entiendo perfectamente el disgusto del mundo agrario pero eso hay que llevarlo a Bruselas y no hay que pelearse entre agricultores de unos y otros países porque aquí todos se aplican las mismas normas".

Del mismo modo, ha apuntado que su Gobierno está en conversaciones respecto a la PAC con las organizaciones agrarias y con el ministro del ramo, Luis Planas, del que ha dicho que "conoce muy bien la situación" y es "un gran experto" de la política europea. "Confío mucho en que las reuniones que se están teniendo ahora en Bruselas a nivel del Consejo de Ministros y de presidentes y jefes de gobierno alcancen un punto de acuerdo".

En este sentido, se ha mostrado partidario de la idea de la transición ecológica pero ha dicho que apostar por esta transición "significa no aceptar la revolución". "Es decir, los cambios en torno a la sostenibilidad tienen que ser poco a poco", ha concluido.

Comentarios