martes 19/10/21

Los socios de Sánchez condicionan los presupuestos: no darán un cheque en blanco

- El PP se enroca en sus exigencias sobre el Poder Judicial y el PSOE acepta negociar más papel directo para los jueces si se renueva ya.

- Podemos comparte con los aliados progresistas su preocupación porque el PSOE asuma una agenda de izquierdas para salir de la crisis

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, durante la reunión con la portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, durante la reunión con la portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra

Los socios del Gobierno en el Congreso han avisado este martes de que no darán un cheque en blanco a los presupuestos generales de 2022 y han puesto condiciones que van desde la regulación definitiva de los alquileres hasta modificaciones en la Ley de Memoria Democrática: "Se suda y se negocia", ha zanjado ERC.

Con este ambiente, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha iniciado la ronda de contactos parlamentarios en el Congreso para buscar apoyos no solo a las cuentas públicas de 2022 sino también a las leyes que se debatirán próximamente, como la de Memoria Democrática, la nueva Ley Audiovisual o la del voto rogado.

Bolaños busca también respaldo al proceso de elección de los jueces del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por el Parlamento, y aunque no lo ha encontrado en el PP sí lo ha apoyado ERC, pese a que los republicanos puntualizan que lo importante es cambiar el acceso a la carrera judicial para que puedan entrar los colectivos económicamente más desfavorecidos.

El Ejecutivo confía en sacar adelante el proyecto de presupuestos, la ley más importante del año, pero el ministro de la Presidencia y el secretario de Estado de Relación con las Cortes, Rafael Simancas, tendrán que acercar más las posiciones con sus socios en otros asuntos.

El primero, el de la vivienda, ya que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha dejado claro que el acuerdo sobre la nueva Ley de Vivienda tiene que "estar sustanciado antes de que pueda haber unos presupuestos".

"La ciudadanía no entendería que un acuerdo público de hace un año no estuviera ya aprobado", ha advertido Echenique, mientras el portavoz del PSOE, Héctor Gómez, resta importancia a las "tensiones" que siempre se dan en toda negociación.

Los socialistas afirman que los presupuestos del 2022 son más necesarios que nunca para apuntalar la recuperación económica y reconocen que queda mucho trabajo por hacer y mucho que dialogar.

De momento, el Gobierno ha constatado este martes su lejanía con el PP tanto en materia presupuestaria como sobre el poder judicial, ya que la reunión de Bolaños con la portavoz Cuca Gamarra solo ha conseguido un acuerdo: el de reactivar la subcomisión para modificar el voto rogado en la Ley Electoral.

Fuentes del Ejecutivo señalan que el PP "sigue enrocado en no cumplir con la Constitución" sobre la elección de los jueces y le acusan de imponer, mientras que los populares han recriminado al ministro "bloquear la renovación" del CGPJ al anunciar que no apoyarán este martes su propuesta para que los jueces puedan elegir a la mayoría de los vocales.

Y en torno a los presupuestos el Gobierno señala que Bolaños ha pedido diálogo y ha tendido la mano al PP y los populares aseguran que no les han dado ningún detalle sobre las cuentas y que su política fiscal es completamente opuesta: bajar impuestos.

A esto se suma que lo largo de este día los partidos que apoyaron la investidura han lanzado varias exigencias: ERC pide cambios en la Ley de Memoria Democrática: "Que nadie dé por seguro el voto de ERC a nada", ha dicho su portavoz, Gabriel Rufián, que ve a un PSOE "demasiado tranquilo".

También EH Bildu ha advertido que -sin poner líneas rojas- el Ejecutivo debe cumplir con la derogación de la Ley Mordaza o de la reforma laboral del PP.

"Queremos avanzar en derechos sociales y económicos y la Ley de Alquileres es un derecho que hay que preservar", ha afirmado la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurúa, que también señala que no hay "excusas" para no transferir el ingreso mínimo vital al País Vasco.

Otros socios como Compromís o Más País también han mandado avisos al Gobierno para que "se lo tome en serio" y responda tanto a la infrafinanciación de la región valenciana y a un aumento y de las inversiones según su peso demográfico como a políticas verdes y a una verdadera dotación para abordar una estrategia sobre salud mental.

Bolaños tratará estos asuntos este miércoles con EH Bildu (17:30 h) y con Más País y Compromís (19:00), aunque antes tiene previsto reunirse con Ciudadanos (16:30,) que acude al encuentro sin voluntad de negociar los presupuestos ya que su portavoz, Edmundo Bal, ha insistido en que ya los tienen cerrados con los independentistas.

Otra piedra en el camino para el Ejecutivo será la CUP, que no considerará apoyar las cuentas de 2022 si no se avanza en una Ley de Amnistía para los presos vinculados al proceso soberanista y si no se impulsa un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

PDeCAT, sin embargo, que se verá mañana con el ministro de la Presidencia, asiste con la voluntad de negociar cualquier cosa que "mejore la vida de los catalanes" y con esa idea contempla la posibilidad de sumarse a "un frente catalán" negociador, pero siempre y cuando el objetivo sea ese "y no desgastar" al Ejecutivo.

Aunque su portavoz, Ferran Bel, ha pedido a Junts que acuerde internamente su posición porque hay quien quiere pactar los presupuestos y quien no.

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