La pandemia ha fortalecido el Estado autonómico y el diálogo, según expertos

Así lo afirma el XXXI Informe de la Comunidades Autónomas del Observatorio de Derecho Público IDP, un exhaustivo análisis de la realidad autonómica y sus relaciones con el Estado central que se publica desde hace 31 años
Imagen de familia de la XXI Conferencia de Presidentes celebrada en San Millán de la Cogolla (La Rioja)
photo_camera Imagen de familia de la XXI Conferencia de Presidentes celebrada en San Millán de la Cogolla (La Rioja) en plena pandemia

La pandemia de covid "parece haber fortalecido" en ciertos momentos el Estado de las autonomías y los mecanismos de diálogo entre administraciones, a la vez que ha evidenciado la "escasa" unidad de los partidos incluso en una situación de crisis.

Así lo afirma el XXXI Informe de la Comunidades Autónomas del Observatorio de Derecho Público IDP, un exhaustivo análisis de la realidad autonómica y sus relaciones con el Estado central que se publica desde hace 31 años, referido en esta ocasión a 2020, elaborado por más de una treintena de profesores y catedráticos de Derecho Constitucional, Administrativo e Internacional de distintas universidades.

El informe, dirigido por los catedráticos de Derecho Constitucional Eliseo Aja, de la Universitat de Barcelona, y Javier García Roca, de la Universidad Complutense de Madrid, y presentado este jueves en el Senado, se enmarca en "el coronavirus y sus graves consecuencias", puesto que "el año 2020 -afirma- ha tenido como centro neurálgico el coronavirus, que ha alterado el funcionamiento regular de todo el Estado".

Asegura que "la emergencia sanitaria ha mostrado un déficit de compromiso y evidenciado la desunión en momentos excepcionales que reclamaban direcciones políticas unitarias" y que, mientras la unidad de los partidos ha sido "bastante escasa", "el Estado autonómico parece haberse fortalecido en la fase descentralizada de la alarma donde las comunidades autónomas han asumido importantes responsabilidades".

En esa fase, que denomina también de "cogobernanza", "se ha intensificado el ejercicio de las competencias estatales y autonómicas en materia de sanidad, evidenciándose problemas en la coordinación en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que la pandemia ha revitalizado".

Posteriormente, en la fase de “nueva normalidad”, las comunidades autónomas han asumido "sus competencias plenas que la alarma vaciaba" y al tiempo se han incrementado "los problemas por la confusión del marco normativo en las leyes sanitarias del Estado, cuyas previsiones se revelaron insuficientes para adoptar medidas generales".

Unas leyes, señala, que "no fueron modificadas con urgencia como algunos ejecutivos autonómicos solicitaron" y que "la petición de controles judiciales preventivos que autorizaran los correspondientes Decretos autonómicos acabaron de complicar aún más las cosas".

El análisis concluye, al abordar las relaciones de colaboración y reuniones periódicas de la Conferencia de Presidentes y del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que "el diálogo y las relaciones verticales y horizontales de colaboración" que se generaron, aunque fuera "a veces de manera informal y sin un orden del día", "se han fortalecido, pese a que no siempre se hayan alcanzado acuerdos de coordinación".

Y al respecto dice que "la experiencia ha evidenciado que es preciso que el Consejo delibere, pero no es razonable pedir la unanimidad de sus decisiones, porque una única o varias Comunidades no pueden bloquear las decisiones multilaterales de todo un Estado compuesto".

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