martes 24/5/22

El PSOE niega una lectura nacional en el órdago del PP en Castilla y León

Fuentes socialistas se afanan en restarle importancia al afirmar que son unas "elecciones más" y descartar una lectura nacional de los resultados
El adelanto en Castilla y León pondrá a prueba al PSOE tras su renovación. En la imagen de archivo Luis Tudanca junto a Pedro Sánchez
El PSOE niega una lectura nacional en el órdago del PP en Castilla y León

El PSOE de Pedro Sánchez se mide ante el órdago lanzado por el PP de Pablo Casado con el adelanto electoral del 13 de febrero en Castilla y León, aunque fuentes socialistas se afanan en restarle importancia al afirmar que son unas "elecciones más" y descartar una lectura nacional de los resultados.

Con el adelanto electoral, Casado pretende aprovechar el impulso de la victoria del PP en las elecciones celebradas en mayo de 2021 en la Comunidad de Madrid, en las que Isabel Díaz Ayuso arrasó y el PSOE quedó relegado a la tercera posición, por detrás de Más Madrid.

Casado aspira además a presionar al presidente del Gobierno y líder de los socialistas, Pedro Sánchez, con la esperanza de que una nueva derrota electoral del PSOE acelere su salida de la Moncloa.

Sin embargo, en el PSOE avisan de que el candidato del PP y actual presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, no tiene el tirón electoral de Ayuso, e insisten en que son unas elecciones autonómicas, apartando así el foco del ámbito nacional.

De hecho, la intención del PSOE en la campaña electoral que acaba de empezar es centrarse en hablar de los problemas y retos de Castilla y León tras 35 años de gobiernos del PP, como la despoblación o la sanidad.

Por ello, diversas fuentes socialistas consultadas por Efe descartan hacer una lectura de los resultados en clave nacional y niegan que haya presión en el partido, al asegurar que son "unas elecciones más".

De esta forma, tratan de restar importancia al pulso planteado por Casado, a quien acusan de extender el relato de que esta nueva cita con las urnas en Castilla y León supondrá la confirmación de un cambio de ciclo en España.

Un destacado dirigente socialista opina que estas elecciones autonómicas tendrán repercusión nacional para el PP, al vincular el resultado que obtenga al liderazgo de Casado, y para Ciudadanos, que se juega su "supervivencia", pero no para el PSOE.

"Nosotros o nos quedamos como estamos o logramos gobernar", dice un miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE.

Otras fuentes socialistas opinan que Sánchez saldrá ganando tanto con una victoria del PSOE en Castilla y León como si el PP logra sumar mayoría con Vox, ya que creen que en este caso Casado tendría "un serio problema".

Con todo, el deseo del PSOE es no sólo repetir la victoria histórica lograda en las elecciones autonómicas de 2019, sino conseguir esta vez llegar al Gobierno de Castilla y León, algo que no fue posible en los anteriores comicios por el pacto alcanzado entre el PP y Ciudadanos.

Por el momento, la mayoría de las encuestas dan una holgada victoria al PP, pero los socialistas recuerdan que ocurrió lo mismo antes de las elecciones de 2019 y finalmente el PSOE fue la primera fuerza.

Por ello confían en la labor de su candidato, Luis Tudanca, que creen que tendrá muchas posibilidades de hacerse con las riendas del Gobierno si el PP y Vox no suman mayoría absoluta, aunque dudan del papel que pueda desempeñar esta vez Ciudadanos con la representación que obtenga.

Ferraz ha diseñado un perfil de apoyo en la campaña a diferencia de lo que ocurrió por ejemplo en las elecciones madrileñas, en las que fue evidente el control ejercido por la Ejecutiva Federal bajo el liderazgo de Sánchez.

El presidente tiene previsto asistir a cuatro actos de campaña en Castilla y León en las dos semanas previas a las elecciones, al igual que Casado.

Estos comicios son la primera prueba que afronta el PSOE tras la intensa renovación acometida por el partido el año pasado y la antesala de las otras elecciones que tendrán lugar en 2022, previstas aún sin fecha concreta en Andalucía, donde los socialistas aspiran a recuperar el Gobierno.

Desde que Sánchez fue investido presidente hace dos años, en enero de 2020, ha habido elecciones en Galicia, País Vasco, Madrid y Cataluña, pero el PSOE sólo ha ganado en esta última comunidad autónoma, sin llegar al Gobierno.

Por ello, una victoria en Castilla y León supondría una nueva dosis de autoestima para el PSOE, que actualmente está al frente de nueve gobiernos autonómicos (Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla La Mancha, Extremadura, La Rioja, Navarra y Comunidad Valenciana) y cogobierna en dos (Cantabria y País Vasco).

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