Page: "Exigir el catalán para el arraigo de inmigrantes es racismo"
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, rechaza que el conocimiento del catalán pueda ser criterio para regularizar inmigrantes y advierte de una “segregación” por identidad cultural.
En una entrevista en la Cadena COPE, ha defendido que el proceso debe ser “idéntico en toda España”, ha cuestionado cesiones al independentismo y ha reflexionado sobre el liderazgo de Pedro Sánchez y el futuro del PSOE.
También ha abordado la denuncia contra el DAO de la Policía y ha pedido prudencia para no dañar la imagen de un cuerpo “ejemplar”.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado que considera “racista” la posibilidad de que el Gobierno incluya el conocimiento y uso del catalán como uno de los supuestos válidos para acreditar el arraigo en el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes. Así lo ha manifestado este viernes en una entrevista en la Cadena COPE, donde ha defendido que dicho procedimiento “tiene que ser idéntico en toda España” y ha advertido de que cualquier diferenciación territorial puede generar desigualdades entre comunidades.
García-Page ha insistido en que la política migratoria, al tratarse de “control de personas no españolas, política de fronteras”, no puede quedar “bajo ningún concepto” en manos de una comunidad autónoma. A su juicio, si el proceso no es homogéneo, “una región puede literalmente empujar a sus inmigrantes a otras regiones”, afectando al conjunto del país.
“Segregación” por identidad cultural
El jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha sido especialmente contundente al valorar la posibilidad de introducir el catalán como criterio específico en Cataluña, tras el anuncio de ERC. “No se puede considerar de izquierdas establecer una distinción sobre seres humanos en función de identidades o de condiciones culturales, entre ellas el lenguaje. A mí eso me parece racismo”, afirmó.
En su argumentación, fue más allá y comparó ese planteamiento con aceptar a inmigrantes de unas procedencias y excluir a otros por razones étnicas, religiosas o culturales. “Por esa misma regla de tres se puede decir que aceptamos hispanoamericanos pero no asiáticos, o musulmanes pero no negros”, ejemplificó, para subrayar que introducir filtros identitarios supone “establecer una segregación” incompatible con los principios progresistas.
El presidente autonómico recalcó que la integración es lógica y deseable, pero debe basarse en el cumplimiento de los deberes comunes. Recordó que el conocimiento del castellano es “un derecho, pero también un deber en toda España”, y advirtió de que no se puede imponer a los españoles “otras actitudes o conductas” que alteren la convivencia.
Asimismo, calificó como “una de las cesiones más discutibles” que la competencia migratoria pueda verse condicionada por exigencias de Junts per Catalunya, formación a la que definió como “de extrema derecha”, y alertó del riesgo de crear en Cataluña un modelo policial propio “a lo Trump”, en alusión a las políticas migratorias estadounidenses.
Prudencia ante la denuncia contra el DAO
Durante la entrevista, García-Page también fue preguntado por la denuncia por agresión sexual contra el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional y por la actuación del Ministerio del Interior. El presidente regional pidió “prudencia”, al tratarse de un presunto delito, y defendió que si se confirma, debe aplicarse “los mismos protocolos que a cualquier otra persona”.
Preguntado por el papel del ministro Fernando Grande-Marlaska, afirmó que le “cuesta muchísimo pensar” que pudiera tener información previa sobre los hechos. “¿Se le ha protegido personalmente? Pienso que no”, señaló, añadiendo que también le resulta “imposible imaginar” que el director general de la Policía Nacional conociera el delito sin ponerlo en conocimiento judicial.
García-Page expresó su preocupación por el impacto reputacional del caso: “Lo que más me preocupa es que pueda pensarse socialmente que la Policía Nacional tolera estos comportamientos”. En este sentido, defendió que se trata de “un cuerpo ejemplar”, aunque reconoció que pueden darse conductas individuales que deben investigarse y, en su caso, sancionarse.
Feminismo y comportamientos “vomitivos”
Interpelado por los casos que han salpicado al PSOE en los últimos tiempos, el presidente castellanomanchego admitió que “muchísimas mujeres acumulan decepción” y calificó de “literalmente vomitivos” algunos comportamientos presuntamente conocidos.
Si bien diferenció entre delitos —que quien los comete no suele confesar— y actitudes personales que pueden percibirse en el trato cotidiano, sostuvo que la inmensa mayoría de militantes y votantes socialistas mantienen un compromiso con la igualdad y recordó los avances culturales y sociales experimentados por España en este ámbito.
Elecciones: primero España, luego el partido
Otro de los bloques centrales de la entrevista fue la eventual convocatoria de elecciones generales. García-Page defendió que cualquier decisión en ese sentido debe tomarse “primero pensando en España”, en segundo lugar en el partido y solo en último término en el interés personal del líder que convoca.
“Los proyectos políticos están por encima de los intereses personales”, afirmó, al tiempo que invitó a reflexionar sobre si la actual situación política “está ayudando a la vida de los ciudadanos o la está estresando, infartando y complicando”.
Asimismo, criticó la reiteración pública de que el presidente del Gobierno volverá a ser candidato, apuntando que cuando alguien insiste tanto en ello “da que pensar”, ya que, por lógica, el secretario general del partido y jefe del Ejecutivo es el candidato natural.
El PSOE y el papel de los votantes
García-Page también se refirió a las declaraciones del expresidente Felipe González, quien ha mostrado su distancia con la dirección actual. A su juicio, sus palabras reflejan “un punto de amargura” y la convicción de que los cambios no vendrán desde dentro del partido mientras se esté en el Gobierno.
El presidente autonómico sostuvo que los partidos tienden a mantenerse, comparándolos con “edificios que no se autodestruyen”, y recordó que en otros momentos históricos —como la guerra de Irak bajo el Gobierno de Aznar— tampoco se produjo un relevo interno pese al malestar existente.
En este contexto, defendió que “el gran GPS” de un partido son los ciudadanos y no únicamente sus militantes o dirigentes. “Los partidos son medios, no fines en sí mismos”, afirmó, advirtiendo del riesgo de desconectarse de la calle y encerrarse en un “búnker” interno.
Crítica al “relato del minuto a minuto”
Por último, García-Page aseguró que evita entrar en el “relato del minuto a minuto” del Gobierno, al considerar que los argumentos cambian con frecuencia. Recordó que cuando obtuvo la mayoría absoluta en Castilla-La Mancha en un contexto adverso para el PSOE, desde la dirección federal se restó importancia al papel de los candidatos territoriales, algo que contrasta con otros discursos posteriores.
El dirigente regional concluyó que la política debe orientarse a mejorar la vida de los ciudadanos y que cualquier decisión estratégica debe medirse en función de ese objetivo y no de la mera supervivencia partidista.
De otro lado, el presidente regional mantuvo este viernes un encuentro en el Palacio de Fuensalida, en Toledo, con representantes de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha, en una reunión de carácter institucional en la que se han abordado distintos asuntos vinculados a la realidad económica y empresarial de la región.