jueves 26/11/20

Fernández Díaz y su número 2 en Interior esta semana ante el juez por 'Kitchen'

El magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón citó a Fernández Díaz para el próximo viernes al apuntar las investigaciones al Ministerio del Interior durante su etapa al frente como centro nuclear de la operación
Jorge Fernández, María Dolores Cospedal, Luis Bárcenas y Mariano Rajoy, en imágenes de archivo - Fotomontaje: DonDiario
Jorge Fernández, María Dolores Cospedal, Luis Bárcenas y Mariano Rajoy, en imágenes de archivo - Fotomontaje: DonDiario

El juez del caso Villarejo interroga esta próxima semana al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y al que fuera su número 2, el ex secretario de Estado Francisco Martínez, como imputados en la pieza "Kitchen" sobre el espionaje a Bárcenas en busca de documentos comprometedores de dirigentes del PP.

El magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón citó a Fernández Díaz para el próximo viernes al apuntar las investigaciones al Ministerio del Interior durante su etapa al frente como centro nuclear de la operación.

El juez cree que desde allí "se habría dirigido y coordinado toda la operativa, presuntamente con la participación directa del ministro y actuando por delegación de éste, al parecer, el secretario de Estado de Seguridad".

García Castellón, que enmarca la operación entre el 11 de enero de 2013 y el 18 de noviembre de 2016, ve "especialmente revelador" del presunto conocimiento de la excúpula del Ministerio, el pago con fondos reservados a quien fuese chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos -supuestamente captado como confidente por el excomisario José Villarejo-.

En el auto en el que acordó estas citaciones, el juez reproduce algunos mensajes que se habrían cruzado Fernández Díaz y Martínez y que este último registró ante notario.

Chófer B. Sergio Javier Rios Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)", le escribió Fernández Díaz el 13 julio de 2013 y más tarde le añadió: "Es importante". "La operación se hizo con éxito", decía otro mensaje del exministro del 18 de octubre de ese año.

Esto "evidencia el conocimiento de los hechos por parte de mandos superiores del organismo", dice el magistrado, que subraya además el hecho de que Ríos obtuviese plaza como funcionario de Policía tras superar un proceso de oposición, extremo que requería necesariamente de la participación de cargos con capacidad de influencia.

Además, prosigue el auto, el "manejo del informador/colaborador" por parte de Villarejo "parece traer causa de un encargo" hecho desde los órganos superiores o directivos del Ministerio.

Sobre los mensajes de los que Martínez dejó constancia ante notario, Fernández Díaz negó haberlos enviado o recibido en el recurso que interpuso en contra de su imputación y que fue rechazado por el juez.

Según argumentó en ese recurso, en el que pedía al juez que le citara como testigo y no como imputado, esos mensajes son "perfectamente manipulables" y su contenido "totalmente inverosímil y contradictorio", por lo que defiende que carecen de carácter probatorio.

Sostiene que las actas notariales "no garantizan la identidad de los comunicantes" y que, antes de imputarle, los investigadores debieron haber comprobado su "autenticidad".

Francisco Martínez, que está citado un día antes, fue imputado en esta pieza casi al inicio, si bien la primera vez que compareció ante el juez, el pasado 24 de enero, se acogió a su derecho a no declarar apelando al secreto de la causa.

Para garantizar su defensa, tenía registrados ante notario los sms que intercambió con Fernández Díaz en 2013, cuando comenzó la operación "Kitchen", y constan también en la causa conversaciones suyas en las que aseguraba que si a él lo llamaban a declarar, después tendría que hacerlo el exministro y "probablemente" Rajoy.

Su imputación se produjo después de que el exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía, el comisario Enrique García Castaño, "El Gordo", imputado como presunto colaborador en los negocios de espionaje que lideraba Villarejo, le implicara en estos hechos.

Confesó que entregó un "pendrive" a Martínez, que, entre otros datos, contenía el clonado de móviles sustraídos a Bárcenas.

Lo obtuvo, explicó, con la colaboración de Ríos, y proporcionó la identidad de los dos agentes que le acompañaban cuando el chófer le pasó los datos del clonado de los móviles de Bárcenas en una cafetería.

Unos datos que supuestamente fueron volcados en un ordenador portátil adquirido por Interior con fondos reservados y que fue hallado en la Comisaría General de Información, por lo que el juez ordenó el análisis de sus archivos para comprobar su contenido. 

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