Rusia ataca Ucrania: los bombardeos dejan ya decenas de civiles muertos

- Rusia ejecuta su amenaza: ataca Ucrania por todos los flancos y se acerca a Kiev.

- Zelensky decreta la movilización de todas las personas en edad de servir en el Ejército.

- Biden golpea la banca rusa para convertir a Putin en un "paria" internacional

Rusia ataca Ucrania: los bombardeos dejan ya decenas de civiles muertos
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Rusia invadió hoy Ucrania desde todos los flancos, por el este, el sur y el norte, y se acerca ya a Kiev, con el argumento de "desmilitarizar" el país vecino y defenderse de los "riesgos de seguridad" que, cree, han surgido por el rechazo de EEUU y OTAN a su exigencia de no acercarse más a sus fronteras.

Lo que temían Occidente y Ucrania desde hace meses por el despliegue de más de 150.000 soldados rusos alrededor de Ucrania, ocurrió finalmente este jueves con el anuncio poco antes de las 06.00 hora de Moscú (03.00 GMT) del presidente ruso, Vladímir Putin, quien ordenó una "operación militar especial" en Ucrania.

Horas antes, el jefe del Kremlin recibió una solicitud de ayuda militar de los líderes de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, cuya independencia reconoció el lunes y a cuyos ciudadanos ha entregado más de 700.000 pasaportes rusos.

"El objetivo es proteger a las personas que han sido objeto de intimidación y genocidio por parte del régimen de Kiev durante ocho años. Y para ello lucharemos por la desmilitarización y desnazificación de Ucrania (...)", indicó Putin, quien también acusó a ese país de "aspirar a poseer armas nucleares".

El presidente ruso, que se anexionó hace ocho años la península ucraniana de Crimea, aseguró que sus planes "no incluyen la ocupación de territorios ucranianos", pero nada más lanzarse el ataque contra Ucrania, quedó claro que Rusia no se limitaría solo al Donbás, donde los separatistas prorrusos se enfrentan desde 2014 al Ejército ucraniano.

Los soldados rusos cruzaron el punto fronterizo de Vilcha, entre Bielorrusia y Ucrania, situado en la región de Kiev y a 150 kilómetros de la capital, tomaron el aeródromo de Hostomel, a 35 kilómetros de la ciudad, y ocuparon la antigua central nuclear de Chernóbil tras fuertes combates contra las Fuerzas Armadas ucranianas, según la Presidencia ucraniana.

El ataque se produjo desde las inmediaciones de la capital hasta la línea de separación del Donbás, la frontera con Crimea y la costa del mar Negro, como Odesa.

Las Fuerzas Armadas de Rusia emplearon armas de alta precisión contra infraestructuras militares, baterías antiaéreas y bases aéreas militares, y aunque el Ministerio de Defensa aseguró que no atacan ciudades ni civiles, según los primeros partes de Ucrania hubo varias decenas de muertes, la mayoría soldados, pero también algunos civiles, según el Gobierno de Kiev y autoridades locales.

Rusia no ha informado aún de bajas.

El portavoz de Defensa, Igor Konashenkov, se limitó a informar de que el Ejército ha incapacitado 83 instalaciones de infraestructura terrestre de Ucrania y destruido cuatro aviones y vehículos aéreos no tripulados.

"Dos Su-27, dos aviones Su-24, un helicóptero y cuatro vehículos aéreos no tripulados Bayraktar TB2 de las Fuerzas Armadas de Ucrania han sido derribados desde el inicio de la operación militar especial", indicó.

Según Rusia, la labor fijada para hoy ha sido cumplida, como restablecer el suministro de agua a Crimea y el avance de los soldados de los separatistas de unos ocho kilómetros en la línea del frente gracias al apoyo de la artillería y la aviación rusas.

Putin estuvo todo el día en silencio, hasta que se reunió con empresarios para tranquilizarles ante las sanciones occidentales impuestas al mercado financiero y la deuda soberana de Rusia por el reconocimiento de los separatistas prorrusos.

No en vano, la Bolsa de Valores tuvo que ser suspendida a primera hora y cayó más del 45 % cuando se reanudó la negociación, para dejarse al cierre un 33,3 %.

El presidente ruso aseguró ante el círculo empresarial que "no tenía otra opción" que atacar Ucrania para defender a Rusia de las amenazas de seguridad.

"Los riesgos en la esfera de la seguridad son tales que era imposible responder con otros medios", sostuvo en referencia al rechazo de EEUU y de la OTAN a conceder a Rusia garantías de seguridad vinculantes en las que se comprometerían a no ampliar la Alianza Atlántica más al este, es decir a no incluir nunca a Ucrania en su seno, y a no emplazar armamento ofensivo cerca de las fronteras rusas.

"Repito: es una medida que nos hemos visto obligados a tomar, porque ellos (en Occidente) podían crear tales riesgos para nosotros que no está claro cómo nuestro país podía seguir existiendo", recalcó.

Horas antes, durante el anuncio de la invasión, Putin ya lanzó una advertencia a Occidente.

"Ahora algunas palabras importantes, muy importantes para aquellos que puedan verse tentados a intervenir en los acontecimientos en curso. Quien intente ponernos obstáculos, y más aún crear amenazas para nuestro país, para nuestro pueblo, debe saber que la respuesta de Rusia será inmediata y acarreará consecuencias que nunca han experimentado en su historia", dijo.

EL EJÉRCIO UCRANIANO A DURAS PENAS

Por su parte, el Ejército ucraniano resiste a duras penas la invasión rusa en todos los frentes, desde las inmediaciones de la capital, Kiev, hasta la línea de separación del Donbás, la frontera con la península de Crimea y la costa del mar Negro.

Después de unos momentos de zozobra cuando los misiles rusos destruían esta mañana bases y aeródromos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ordenó causar "las mayores pérdidas posibles al invasor" ruso.

Al cuarto de millón de soldados ucranianos se les ha sumado decenas de miles de reservistas, las agrupaciones de voluntarios, los miembros de las unidades territoriales y todo civil capaz de disparar un fusil.

"Estamos repartiendo armas entre todos aquellos que lo deseen", dijo Zelenski, quien subrayó que "de cada ucraniano depende el futuro de nuestro pueblo".

Para ser una operación especial, como la llamó el presidente ruso, Vladímir Putin, la intervención militar rusa tiene una dimensión muy amplia.

El ejército ucraniano tuvo que enzarzarse en "duros combates" con el enemigo desde "el Donbás a otras regiones del este, norte y sur", según explicó Zelenski.

Admitió que la situación es "muy complicada" en la zona de Járkov, la segunda ciudad ucraniana y un importante polígono industrial desde tiempos soviéticos que se encuentra a apenas 40 kilómetros de la frontera rusa.

Cruentos combates estallaron también en la región de Jerson, que limita con la anexionada Crimea, donde unidades rusas habrían intentado avanzar desde primeras horas del día.

En las imágenes divulgadas por los medios se pueden ver helicópteros de asalto rusos bombardeando desde el mar las instalaciones ucranianas, incluida la principal base de la Armada ucraniana, Odesa, donde un ataque segó la vida de más de una veintena de personas.

Uno de los objetivos de la operación rusa es precisamente neutralizar todas las guarniciones ucranianas que puedan suponer una amenaza para el puerto crimeo de Sebastopol, la base de la Flota rusa del mar Negro.

Las autoridades admitieron varias decenas de bajas en las filas del Ejército, la guardia fronteriza y otras unidades, a lo que hay que sumar los civiles, como los cuatro que murieron en el bombardeo de las fuerzas separatistas prorrusas de un hospital en Donetsk.

También es amenazante la situación en las inmediaciones de Kiev, ya que las fuerzas aerotransportadas rusas tomaron el estratégico aeródromo de Hostomel, a 35 kilómetros de la histórica capital.

"Las fuerzas enemigas en Hostomel están siendo bloqueadas, las tropas recibieron la orden de aniquilarlas", dijo Zelenski.

Las autoridades impusieron el toque de queda en la capital, cuyo cielo es ahora sobrevolado por la aviación ucraniana.

Además, el Ejército de Rusia ocupó la antigua central nuclear de Chernóbil, escenario de la mayor catástrofe nuclear de la historia, ocurrida en 1986, después de fuertes combates contra las Fuerzas Armadas ucranianas.

El presidente ucraniano consideró esta captura "una declaración de guerra contra toda Europa".

Kiev advirtió que, si los restos radiactivos resultan dañados, "el polvo nuclear puede propagarse por todo el territorio de Ucrania, Bielorrusia y los países de la Unión Europea (UE)".

Zelenski alabó la entrega de sus soldados "para que la tragedia de 1986 no se repita", pero las fuerzas rusas acabaron por doblegar la resistencia.

Supuestamente, el objetivo final de la invasión rusa es garantizar la seguridad de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, cuya independencia fue reconocida el pasado día 21 por Putin, tras lo que estas pidieron ayuda militar para evitar una "catástrofe humanitaria".

Poco después de que Putin anunciara la invasión, las milicias prorrusas iniciaron una ofensiva general a lo largo de toda la línea de separación, desde Stanitsa Luhanska, cerca de la frontera rusa, hasta el puerto de Mariúpol, en el mar de Azov.

Los dirigentes separatistas lanzaron una campaña militar para "liberar" el Donbás, pidieron a los soldados ucranianos que depusieran las armas y a los civiles que se cobijaran en refugios antiaéreos.

Les apoyó la artillería rusa, que intentó romper las líneas ucranianas martilleando sus posiciones, aunque éstas resistieron y destruyeron varios tanques enemigos.

Las autoridades de la región de Lugansk recomendaron a sus ciudadanos que abandonen el territorio con destino a las regiones vecinas.

"En Donetsk no hay evacuación. Todos estamos en nuestros puestos", comentó a Efe Vadim Liaj, alcalde de Slaviansk, donde hace ocho años comenzó la sublevación armada contra Kiev.

Nada más comenzar las hostilidades en todo el país, los habitantes de la ciudad comenzaron a hacer colas en cajeros y gasolineras.

Aunque algunos sí se arremolinaban en la taquilla de la estación de tren, no hubo ni mucho menos un éxodo masivo, mientras que en otros lugares miles de ucranianos sí cruzaron la frontera con destino a Polonia, Hungría, Moldavia o Eslovaquia huyendo de la guerra.

BIDEN GOLPEA LA BANCA RUSA

De su lado, el presidente estadounidense, Joe Biden, anunció este jueves sanciones a los dos principales bancos rusos y prometió que convertirá en un "paria" internacional a su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, tras su invasión de Ucrania.

La respuesta inmediata de Estados Unidos al ataque ruso incluyó también una orden de enviar 7.000 militares estadounidenses más a Alemania, además de la expulsión del ministro consejero de la embajada rusa en Washington, Serguéi Trepelkov.

"Putin eligió esta guerra, y ahora su país y él sufrirán las consecuencias", afirmó el mandatario estadounidense en un discurso en la Casa Blanca.

Biden describió a Putin como un "tirano" que desea conseguir "un imperio a toda costa" y "restablecer la Unión Soviética", pero pronosticó que no conseguirá "extinguir" la democracia porque la gran "mayoría del mundo" condena su invasión.

"Nos aseguraremos de que Putin sea un paria en la escena internacional", subrayó.

Añadió que ahora mismo hay "una ruptura completa" en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, y que por lo tanto no tiene "ninguna intención" de hablar telefónicamente con su homólogo ruso.

El Departamento del Tesoro anunció sanciones a cinco bancos rusos, incluidas las dos principales instituciones financieras del país, Sberbank y VTB, así como a oligarcas cercanos al Kremlin, incluido el presidente de la mayor petrolera rusa, Rosneft, Ígor Sechin, y a instituciones clave de Bielorrusia.

Sumado a otras restricciones impuestas en los últimos días, Washington ya ha "sancionado a bancos rusos que en total tienen alrededor de un billón de dólares en activos", explicó Biden.

Cortar la conexión de Sberbank con el sistema financiero estadounidense implica privar de transacciones en dólares al mayor banco de Rusia, que según la Casa Blanca controla casi un tercio de los activos del sector bancario ruso y es "crucial" para la economía del país.

El Tesoro confía en que Putin note el dolor de esas sanciones "sin precedentes", que también congelan los activos de VTB y otros tres bancos -Otkritie, Novikom y Sovcom-, así como a todos sus subsidiarios, e imponen restricciones a las operaciones de deuda de 13 entidades rusas.

Además, Biden anunció restricciones a las exportaciones de alta tecnología a Rusia para debilitar sus sectores estratégicos, incluido el militar, y pronosticó que, con el tiempo, EE.UU. y sus aliados privarán a Moscú de "más de la mitad" de sus importaciones de esos productos tecnológicos.

Eso dificultará su "capacidad de modernizar su Ejército, degradará su industria aeroespacial y dañará su capacidad de construir barcos", aseveró el mandatario.

No obstante, Biden reconoció que "llevará tiempo" que las sanciones surtan el efecto deseado y hagan cambiar de rumbo a Putin, quien -añadió- "va a poner a prueba la determinación de Occidente" para comprobar si se mantiene unido.

Preguntado por qué las sanciones estadounidenses no incluyen la desconexión de Rusia del sistema de transacciones financieras SWIFT, como ha solicitado Ucrania, el presidente respondió que esa "siempre es una opción".

Añadió, sin embargo, que "ahora mismo el resto de Europa" no quiere optar por esa medida y defendió que las sanciones que han impuesto Estados Unidos y sus aliados son más potentes que esa desconexión de SWIFT y que "cualquier cosa que se haya hecho antes".

Biden no descartó que pueda sancionar al propio Putin e insistió en que la invasión de Ucrania, que comenzó este jueves y ha causado la muerte de al menos 57 ucranianos y heridas a otros 169, acabará "costándole caro" al presidente ruso.

"Cuando se escriba la historia de esta era, la decisión de Putin de lanzar una guerra totalmente injustificada contra Ucrania habrá dejado a Rusia más débil y al resto del mundo más fuerte", recalcó.

El mandatario dejó claro que no enviará a tropas estadounidenses "a luchar en Ucrania", pero sí "defenderán el territorio de la OTAN" si es necesario.

"Si (Putin) se mueve a países de la OTAN, nos implicaremos", aseguró.

El Pentágono anunció que Biden había autorizado el despliegue de 7.000 militares estadounidenses más a Alemania, que se suman a los 6.800 efectivos recientemente enviados por Estados Unidos a ese país y otros del flanco este de la OTAN: Rumanía, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania.

Otros 80.000 uniformados estadounidenses se encuentran en Europa en misiones permanentes o rotatorias, y este jueves, además, el Departamento de Defensa envió seis cazas F-35 al mar Báltico y el mar Negro.

Estados Unidos cree que la operación rusa está "diseñada para tomar el control de centros clave de población" en Ucrania, incluida la capital, Kiev.

"Creemos que tienen toda la intención de básicamente decapitar al Gobierno (del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski) e instalar su propia forma de Gobierno", dijo un alto funcionario de Defensa estadounidense, que pidió el anonimato, en declaraciones a varios medios.

Biden subrayó que la invasión "se está desarrollando en gran medida como predijo" Estados Unidos, que, en un intento de disuadir a Putin, adoptó la inusual estrategia de publicitar detalles de su información de inteligencia sobre cómo podría tener lugar un ataque a Ucrania.

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