El Gobierno llama a Aragonès a preservar el diálogo pese a las turbulencias

Los independentistas exigen que Pedro Sánchez, su jefe de gabinete y la directora del CNI comparezcan por el espionaje
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, durante su reunión este miércoles en el Palau de la Generalitat en Barcelona - EFE
photo_camera El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en una imagen de archivo

El Gobierno ha reivindicado este viernes el "diálogo" con la Generalitat que preside Pere Aragonès, a quien ha llamado a no permitir que las relaciones queden deterioradas tras la denuncia de espionaje a más de 60 políticos independentistas.

Han sido diversas las voces del Gobierno que han defendido los puentes de diálogo con la Generalitat, después de que Aragonès condicionara su colaboración con el Ejecutivo central a la toma de medidas "claras, concretas e inmediatas" y la asunción de responsabilidades ante la denuncia de espionaje mediante Pegasus, un programa de ciberespionaje que sólo pueden adquirir gobiernos.

En su visita a las instalaciones de la empresa Alstom en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha hecho un "llamamiento" a Aragonès a preservar este "diálogo", si bien ha reconocido que "la democracia se encuentra ante un caso de enorme gravedad" y ha asegurado que "no hay que tener ningún miedo a dar todo tipo de explicaciones".

La vicepresidenta ha recalcado que el Gobierno "está trabajando con rigor y con seriedad acerca de esta cuestión, que no es menor", y ha recordado que "va a comparecer la ministra de Defensa", Margarita Robles, para "dar las explicaciones que sean menester".

Ante las advertencias de Aragonès, ha querido remarcar que, "en momentos complejos, el diálogo ha de ser más fuerte que nunca": "Hoy más que nunca: diálogo, diálogo y diálogo", ha subrayado.

Desde Pamplona, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha reafirmado también la apuesta del Gobierno por "el diálogo con Cataluña".

"Seguimos apostando por el diálogo y es el camino para recuperar la sintonía entre Cataluña y el Gobierno de España", ha añadido Sánchez, que ha señalado que el Ejecutivo va a "colaborar con la Justicia, como no puede ser de otra manera".

A su vez, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, confía en que ERC apoye el plan de recuperación nacional del Gobierno, a pesar del "malestar" expresado por este partido por el caso del espionaje.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado que "el Ministerio del Interior, la Policía Nacional y la Guardia Civil" no han tenido acceso "en ningún momento" al sistema de ciberespionaje Pegasus.

Asimismo, la portavoz de PSC-Units en el Parlament, Alícia Romero, ha pedido "inteligencia" a Aragonès para "no romper puentes" con el Gobierno ni tomar "decisiones precipitadas" tras un caso de espionaje "ilícito" que, a su juicio, debe ser investigado.

Mientras tanto, ERC, EH Bildu, JxCat, PDeCAT, la CUP, el BNG, Más País y Compromís han urgido al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, a que comparezca en el Congreso junto con los ministros de Interior y Defensa y otros cuatro altos cargos.

Independentistas catalanes y vascos, así como Más País y Compromís, piden que el Ejecutivo dé cuenta del conocimiento y las medidas que va a tomar en relación con el espionaje y la intromisión a través de "malware" a representantes políticos, abogados, periodistas, instituciones, familiares y allegados.

De esta forma, redoblan la ofensiva que iniciaron al solicitar la creación de una comisión de investigación en el Congreso, aunque en esa petición sí participó Unidas Podemos.

Desde el independentismo catalán, el expresident Carles Puigdemont se ha hecho eco del editorial publicado por "The Washington Post" con el título "Las democracias no deberían rendirse ante un futuro de vigilancia ilimitada", que alude al caso denunciado en Cataluña.

"El 'Catalangate' es un ataque profundo al corazón de la democracia. Es un golpe de Estado. El editorial del Washington Post es explícito analizando la amenaza a la democracia que supone el espionaje masivo. Pedro Sánchez es cómplice, y por eso no hace nada", ha denunciado.

Por su parte, la presidenta de En Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, ha afirmado que los autores del "espionaje" tenían como fin "tumbar el Gobierno progresista" del PSOE y Unidas Podemos.

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