miércoles 3/3/21

Illa pide a las CCAA endurecer las medidas disponibles antes de ampliar el estado de alarma

- El ministro sondea ya a las gobiernos autonómicos sobre el adelanto del toque de queda y dice que se debatirá el miércoles.

- Dice que el "cuello de botella" en la vacunación está en las dosis que llegan.

- Cree que faltan días, o alguna semana, para empezar a doblegar la 3ª ola y duda que el SNS vaya a colapsar

El ministro de Sanidad, Salvador Illa (i), ha presidido la reunión del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), junto a la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias (d)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa (i), junto a la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias (d), en una reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) - Archivo

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha pedido este lunes a los gobiernos autonómicos que antes de solicitar la ampliación del estado de alarma para permitir nuevas medidas contra el Covid-19 como el confinamiento domiciliario, desplieguen "todo el efecto" de las que ya se contemplan en el decreto vigente hasta el 9 de mayo.

De hecho, ha puesto de ejemplo las nuevas medidas que ha anunciado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que pasan por adelantar el toque de queda a las 22.00, cerrar perimetralmente todos los municipios y cerrar hostelería, centros comerciales y lugares de ocio en general.

"No se trata tanto de adoptar muchas más medidas sino de aplicar bien las que se han adoptado", ha defendido el ministro de Sanidad en una entrevista en La Sexta, recogida por Europa Press.

Así, Illa ha asegurado que las medidas que se contemplan en el estado de alarma son "suficientes" y que "antes de pedir más medidas", "va bien que se desplieguen" las que ya están disponibles, sobre todo cuando la estrategia vigente ya permitió superar, según el ministro, la segunda ola del coronavirus.

No obstante, ha avanzado que el Gobierno y las comunidades autónomas debatirán el miércoles en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) sobre esa petición de varias comunidades autónomas de ampliar el margen del toque de queda, después de que este fin de semana haya realizado ya una ronda de contactos informales sobre este asunto con los gobiernos autonómicos.

"Yo creo que son suficientes (las medidas) pero no hay cerrazón, el Gobierno va a escuchar", ha enfatizado, al tiempo que ha asegurado que, en todo caso, cualquier cuestión al respecto debe valorarse en conjunto y adoptarse "de la forma más consensuada".

En este sentido, preguntado sobre la posibilidad de modificar el decreto del estado de alarma --que necesariamente requiere la aprobación de uno nuevo en el Consejo de Ministros y ser revalidado después en el Congreso--, Illa ha insistido en que siempre están "abiertos a escuchar y a mejorar las herramientas", pero "haciéndolo bien", con las máximas garantías, todos juntos". "No voy a anticipar ninguna decisión al respecto", ha aclarado.

Según Illa, es en el Consejo Interterritorial donde se deberá tomar una decisión, si así se acuerda por consenso, para estudiar si se debe ampliar el margen para decretar el toque de queda, aunque el ministro ya ha dejado claro que el decreto de estado de alarma vigente solo permite adelantarlo hasta las 22.00 horas.

En este sentido, el ministro ha defendido la decisión del Gobierno de recurrir ante el Tribunal Supremo la medida de Castilla y León de adelantar el toque de queda las 20.00 horas, al entender que la interpretación de la Junta no se ajusta a la legalidad del decreto vigente.

"No está amparado por el actual decreto de estado de alarma por eso lo hemos llevado al Tribunal Supremo. Ellos consideran que sí. A ver qué determinan las autoridades", ha ahondado.

Eso sí, ha avisado de que hasta que el Supremo no se pronuncie, los ciudadanos deben cumplir la orden del Gobierno de Castilla y León y también las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado garantizar que así sea, aunque el Gobierno considere que debe rectificarse.

"Hasta que no se haya pronunciado el Supremo, lo que está dictado por la autoridad competente de Castilla y León tiene que respetarse", ha zanjado.

Lo que el Gobierno no se plantea de ningún modo, según ha dejado claro Illa, es modificar el estado de alarma actial para incluir nuevas medidas, como la de permitir a las comunidades que decreten el confinamiento domiciliario.

El motivo, tal y como ha explicado, es que con las medidas que ya están disponibles los Gobiernos autonómicos tienen todavía margen en muchos casos para endurecer la restricciones y asimilar la respuesta a lo que en otros países se entiende por confinamiento domiciliario.

Así se ha demostrado, a su juicio, en Castilla-La Mancha, donde García-Page acaba de anunciar, por ejemplo, el cierre de la hostelería. "Con el paquete de medidas en marcha conseguimos ya una vez derrotar la segunda ola y estoy seguro de que vamos a derrotar la tercera", ha manifestado.

Illa no ha querido responder, no obstante, a las nuevas críticas que la oposición y presidentes autonómicos como la de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han lanzado contra el Gobierno, acusándole de no asumir su responsabilidad en la lucha contra el virus y de no dejar tampoco a las comunidades tomar las medidas que consideran necesarias.

"Todos los Gobiernos de las comunidades tienen el apoyo del Ministerio de Sanidad, incluso el de Madrid. A partir de ahí, me resultaría relativamente fácil contestar con alguno comentarios más, que por responsabilidad me los voy a ahorrar porque mi adversario es el virus, no es el presidente de Castilla y León o de Madrid", ha afirmado.

"CUELLO DE BOTELLA" EN LA VACUNACIÓN

Por otra parte, el ministro de Sanidad ha asegurado que el actual "cuello de botella" que se está produciendo en España en la vacunación frente al coronavirus está en las dosis que se están recibiendo de la vacuna, pero "no" de la capacidad del sistema sanitario para administrarlas.

"El ritmo de vacunación está siendo óptimo. El cuello de botella no está en la capacidad del sistema para vacunar, sino en las dosis que recibimos de las vacunas", ha dicho el ministro.

Este lunes las comunidades autónomas han comenzado a administrar la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer y BioNTech a los grupos prioritarios que recibieron la primera dosis de la vacuna, los residentes y personal en centros de mayores, personal sanitario y sociosanitario de primera línea y grandes dependientes no institucionalizados.

Hasta el viernes se han distribuido 1.139.400 vacunas y administrado 768.950 y, además, esta madrugada ha llegado una nueva remesa semanal de dosis de la vacuna de Pfizer procedente de Bélgica. España recibirá 4.591.275 dosis de la vacuna de Pfizer con las que se conseguirá inmunizar a 2.295.638 personas.

Asimismo, el pasado 12 enero llegaron las primeras vacunas de Moderna que también se están distribuyendo desde la semana pasada. En total se repartirán 599.500 dosis entre todas las comunidades autónomas en un periodo de cinco semanas, hasta la tercera semana de febrero incluida.

Ante todo ello, Illa ha señalado que si a estas dos vacunas se añaden las que está desarrollando la Universidad de Oxford y AstraZeneca, así como la de la compañía Janssen, las cuales están siendo actualmente revisadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), alrededor de los meses de marzo y abril habrá un incremento "muy importante" de las dosis disponibles en España.

"Si todo va bien España va a recibir muchas vacunas y el sistema sanitario tiene la capacidad de administrarlas", ha recalcado el ministro de Sanidad, para agradecer los ofrecimientos que se están realizando desde distintos colectivos para aumentar el proceso de vacunación e insistir en que, por ahora, "el cuello de botella no es este".

De hecho, y tras reiterar la previsión del Gobierno de que en verano el 70 por ciento de la población esté vacunada frente al Covid-19 y de que está "al principio del fin de la pandemia", Illa ha recordado que España es el noveno país del mundo en administración de vacunas y el primero en Europa, y que gracias a la labor que se realiza en esta materia se ha permitido administrar 14 millones de dosis de vacunas entre los meses de octubre y noviembre.

Dicho esto, el ministro de Sanidad ha rechazado que exista un trato discriminatorio en el reparto de vacunas entre las comunidades autónomas, asegurando que se realiza en función de la población diana fijada en el Plan de Vacunación frente al Covid-19.

Preguntado por los cuatro alcaldes que aceptaron la vacuna contra el Covid-19, Illa ha calificado su actitud de "inadmisible" y ha pedido respetar y seguir "escrupulosamente" el plan de vacunación aprobado por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. "Es un ejercicio de solidaridad", ha apostillado.

Además, y tras animar a la población a que se vacune, el ministro de Sanidad ha informado de que están trabajando junto a los socios europeos en los requisitos que se deben establecer para crear un certificado de vacunación.

Este viernes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que sería una "buena idea" contar con certificado mutuamente reconocido a nivel europeo que "facilitara la vida" a los ciudadanos que hayan sido ya vacunados contra el coronavirus, aunque reconoció que es una reflexión con implicaciones jurídicas y políticas que deben discutir primero los Veintisiete.

"Es importante que tengamos mecanismos acordados con los socios europeos para reconocer y acreditar que una persona ha recibido una vacuna adecuadamente de las que hay disponible en Europa. El uso concreto que debemos hacer de esto está todavía en fase de debate y no me quiero pronunciar todavía al respecto", ha subrayado.

DOBLEGAR LA TERCERA OLA CUANTO ANTES

Además, el ministro de Sanidad ha comentado que faltan días, "o incluso alguna semana", para comenzar a doblegar la curva de la tercera ola de contagios de coronavirus en la que está inmersa España, y ha dudado que, por ahora, el sistema sanitario vaya a colapsar.

Illa ha reconocido que la situación actual de contagios de Covid-19 en España es "preocupante", si bien ha asegurado que con las medidas que están llevando a cabo las comunidades autónomas se va a poder "doblegar" la tercera ola.

"Se están tomando medidas muy drásticas aunque todavía no se ha podido ver el efecto. Somos conscientes de que la presión hospitalaria es un factor muy preocupante pero creo que el sistema no se va a colapsar, como tampoco lo hizo en la primera ola. Todos hemos elaborado los planes de contingencia necesarios y en los próximos días podremos ver una estabilización de los casos", ha aseverado el ministro de Sanidad.

Por ello, Illa ha pedido "responsabilidad" a los ciudadanos a la hora de cumplir con las medidas que se están aplicando en las comunidades autónomas para reducir la elevada incidencia de contagios que se está registrando en las últimas semanas, a la cual ha achacado las fiestas navideñas y no la aparición de la nueva cepa británica.

De hecho, sobre esta última, el ministro de Sanidad ha informado de que en España hay poco más de cien casos secuenciados de esta variante y otros tantos en investigación, si bien por ahora los expertos no consideran que sea responsable del aumento de casos. "El incremento de contagios es debido a las navidades, aunque estamos siguiendo muy de cerca la nueva cepa", ha zanjado.

VUELOS CON SUDÁFRICA Y BRASIL

Por último, el ministro de Sanidad ha descartado suspender las conexiones aéreas con Sudáfrica y Brasil --ni con Portugal-- tras la detección de nuevas cepas de coronavirus en estos países de América Latina y África, aunque ha garantizado que seguirán estudiando su evolución y que incrementarán las medidas de protección, si fuera necesario.

Así lo ha asegurado después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, haya pedido cerrar el espacio aéreo español a vuelos procedentes de Brasil y Sudáfrica, tras criticar que el Gobierno ya "actúo tarde cuando decidió cerrar los vuelos con Reino Unido" tras extenderse en ese país otra nueva cepa.

Según ha explicado Illa, los ciudadanos procedentes de esos países ya tienen la obligación de entrar en España con una PCR negativa realizada en las últimas 72 horas; una medida que "lleva días en vigor".

"A partir de aquí, vamos a ir viendo también qué medidas toman nuestros socios europeos y en función de eso, si hace falta incrementar medidas de protección respecto a estas variantes, lo haremos", ha garantizado, antes de volver a recalcar que "a esta hora" no tienen pensado suspender vuelos con Portugal, Brasil u otros países de Latinoamérica.

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