Jueves. 21.09.2017
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Sanidad detecta garrapatas con fiebre Crimea-Congo en cuatro CCAA, entre ellas CLM

Aseguran que el riesgo de contagio a humanos sigue siendo bajo, porque sólo han dado positivo el 3% de las 9.000 muestras analizadas

Sanidad detecta garrapatas con fiebre Crimea-Congo en cuatro CCAA, entre ellas Castilla-La Mancha
Sanidad detecta garrapatas con fiebre Crimea-Congo en cuatro CCAA, entre ellas Castilla-La Mancha
Sanidad detecta garrapatas con fiebre Crimea-Congo en cuatro CCAA, entre ellas CLM

Un estudio coordinado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha detectado la presencia de garrapatas infectadas por el virus que causa la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en varias zonas de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León. Pese al hallazgo, aseguran que el riesgo de contagio a humanos en España sigue siendo bajo.

"No hay ningún tipo de alarma, no podemos descartar que aparezca algún caso esporádico de la enfermedad pero el riesgo es muy bajo", ha asegurado la directora general de Salud Pública del Ministerio, Elena Andradas, tras los resultados presentados este jueves a las comunidades autónomas en la Comisión de Salud Pública, órgano dependiente del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La investigación, realizada en colaboración con las cuatro comunidades afectadas, el Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Agricultura, se ha llevado a cabo a raíz de los dos primeros casos autóctonos de esta enfermedad infecciosa detectados en España en septiembre de 2016, de los cuales uno falleció.

Se basó en un análisis de más de 9.500 garrapatas obtenidas de animales silvestres y ganado doméstico de 11 comarcas ganaderas, todas ellas cercanas a la zona de Ávila donde se pudo producir el primer contagio del año pasado.

PRESENCIA EN 7 DE LAS 11 COMARCAS ESTUDIADAS

En total se ha identificado la presencia del virus de Crimea-Congo en unas 300 garrapatas del género 'Hyalomma', lo que equivaldría a apenas un 3 por ciento de todas las muestras analizadas, detectadas en cuatro comarcas de Extremadura (Cáceres, Coria, Navalmoral de la Mata y Plasencia), una de Madrid (San Martín de Valdeiglesias), una de Castilla-La Mancha (Oropesa) y una de Castilla y León (Sotillo de la Adrada).

Además, todos los parásitos infectados se habían extraído de animales silvestres, sobre todo ciervos, aunque también se detectaron en gamos, jabalíes y muflones. La ausencia en ganado doméstico muestra que los trabajos de desparasitación en estos animales funcionan, según Sanidad.

Las muestran se extrajeron entre septiembre de 2016 y febrero de este año y posteriormente fueron analizadas por el Centro Nacional de Microbiología, perteneciente al Carlos III.

De hecho, dicho análisis sugiere que en torno al 90 por ciento de las garrapatas con el virus pudieron haberse infectado a través del animal del que fueron extraídas, al que previamente les habría llegado a través de otra garrapata, ha explicado Ricardo Molina, responsable del Laboratorio de Entomología Médica del Centro Nacional de Microbiología y uno de los autores del estudio.

DETECTADO POR PRIMERA VEZ EN 2010

En cuanto a la procedencia del virus, que se detectó por primera vez en España en 2010 en unas garrapatas capturadas en la provincia de Cáceres, se cree que podría haber llegado a través de aves migratorias procedentes del norte de África, donde la enfermedad es endémica.

El virus persiste desde entonces en la península gracias a la presencia de varias especies de garrapata del género 'Hyalomma', uno de los principales vectores de la enfermedad, cuyo hábitat es más habitual en la zona centro y suroeste del país.

De hecho, aunque el estudio se ha centrado en unas comarcas concretas no se descarta que pudiera haber más garrapatas con el virus en otras zonas, según Molina, de ahí que tengan previsto realizar un trabajo más extenso que analice también garrapatas presentes en suelo o vegetación.

Hasta el momento el Centro Nacional de Microbiología había analizado cerca de mil garrapatas en éstas y otras comunidades en busca del virus pero sólo se había detectado en 27 ejemplares, todos ellos en Extremadura.

POCO RIESGO DE CONTAGIO A HUMANOS

Pese a ello, Sanidad asegura que es poco probable que se produzca otro caso autóctono en humanos como el detectado el año pasado, aunque no puede descartarse por completo. De hecho, ha precisado la directora de Salud Pública, tampoco puede descartarse que haya habido más casos antes porque "muchas veces el virus no provoca ningún síntoma".

Para que este contagio se produzca es necesaria la picadura de una garrapata, de ahí la necesidad de reforzar la información y las recomendaciones a la población general sobre cómo prevenirlas, especialmente cuando salen al campo a practicar senderismo u otra actividad en contacto con la naturaleza.

Asimismo, a raíz de este trabajo también reforzarán la prevención en aquellas personas que por su labor profesional puedan estar más en contacto con garrapatas o animales infectados, tales como ganaderos, pastores, trabajadores forestales, veterinarios o cazadores.

A diferencia de las garrapatas presentes en perros u otros animales domésticos, las del género 'Hyalomma' son "más activas" y el riesgo de picadura es mayor. Sin embargo, ha aclarado Molina, el parásito tarda 48 horas en empezar a alimentarse de la sangre por lo que, hasta entonces, no habría riesgo de contagio del virus.

Igualmente, el Ministerio y las comunidades cuentan con un protocolo específico de vigilancia para la fiebre hemorrágica Crimea-Congo y una guía de actuación para profesionales sobre cómo actuar ante un caso así. "Estamos preparados ante la aparición de otro posible caso", ha sentenciado Andradas.

RECOMENDACIONES DESDE SANIDAD

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad aconseja extremar las precauciones al ir por el campo para evitar entrar en contacto con garrapatas y propone examinar cuidadosamente el cuerpo para detectarlas ya que, como recuerdan, sus picaduras "normalmente no son dolorosas" y pueden transmitir múltiples enfermedades.

Pese al hallazgo, el Ministerio asegura que el riesgo de contagio de este virus a humanos en España sigue siendo bajo ya que por el momento solo se han detectado dos casos autóctonos, en septiembre de 2016, y la presencia de las garrapatas que podrían contagiarlo sólo se han detectado en animales silvestres.

No obstante, la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, ha reconocido que las garrapatas pueden estar infectadas por una amplia variedad de organismos patógenos que son transmitidos durante el proceso de ingestión de sangre, junto con su saliva, y por ello es necesario estar atentos ante posibles picaduras.

Más allá del virus de Crimea-Congo, en España las enfermedades más frecuentes que puede transmitir una garrapata son algunas ricketsiosis y la borreliosis de Lyme y, de forma ocasional, también se han descrito casos de anaplasmosis, babesiosis y tularemia.

Para prevenir las picaduras, Andradas hace especial hincapié en aquellas personas que por sus aficiones hacen salidas al campo, bien para practicar senderismo u otra actividad en contacto con la naturaleza; y en quienes por su labor profesional pueden estar en contacto con garrapatas o animales infectados, principalmente ganaderos, pastores, trabajadores forestales, veterinarios o cazadores.

En ambos casos, Sanidad recuerda que las garrapatas suelen estar en el suelo, normalmente ocultas entre la hierba o los arbustos, pero también parasitan en animales ya que se alimentan de su sangre.

ROPA ADECUADA Y EXAMINA EL CUERPO AL FINAL DEL DÍA

Entre las recomendaciones de Sanidad para evitar posibles picaduras, destacan la necesidad de ir al campo en pantalones y manga larga, preferiblemente de color claro para detectar los parásitos y no usar sandalias o calzados abiertos.

De igual modo, es preferible ir siempre por la zona central de los caminos evitando el contacto con vegetación circundante, no sentarse en el suelo de zonas con vegetación y usar repelentes autorizados. Y si se sale con su animal de compañía, aplicarle posteriormente un antiparasitario externo.

Asimismo, al finalizar la jornada hay que revisar cuidadosamente el cuerpo para detectar la presencia de la garrapata o su picadura, sobre todo en axilas, cabello o detrás de las rodillas. Y en caso de encontrar una, Sanidad aconseja extraerla lo antes posible evitando su aplastamiento, ya que "si se quita mal puede producir infección".

Y en los días siguientes a la picadura es preciso observar si aparece fiebre o erupción en la piel ya que, en ese caso, hay que buscar atención médica indicando que ha sido picado por una garrapata.

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